Pelota Cubana: 22 cosas que deberían cambiar en el béisbol cubano

¿Podría José Dariel Abreu (#79) jugar nuevamente junto a Frederich Cepeda (#24) o Alfredo Despaigne (#54)? (Foto: Adam Pretty/ Getty images)

¿Podría José Dariel Abreu (#79) jugar nuevamente junto a Frederich Cepeda (#24) o Alfredo Despaigne (#54)? (Foto: Adam Pretty/ Getty images)

Por Reynaldo Cruz

En los últimos tiempos, mucho se ha hablado del estado del béisbol cubano, de las cosas que están mal, y de las que deberían cambiar. En realidad, la pelota cubana se encuentra casi al límite, en una situación de la que solamente un cambio radical —o una serie de cambios radicales— podría salvarla. Los peloteros abandonan el país prácticamente en masa, mientras que el campeonato nacional se tambalea y cambia su estructura y su proyección con la misma frecuencia que una modelo cambia de vestido en noche de desfile.

Se imponen muchas modificaciones, desde la estructura, hasta la mentalidad de cómo se dirige el béisbol en Cuba, y cómo se trata a los peloteros, llegando a lo que muy pocos se atreven a afirmar: un cambio en la dirección del deporte nacional.

Por eso, en esta ocasión, les mostramos un listado de algunas de las cosas que en nuestra opinión deberían cambiar, con el objetivo de mejorar el deporte nacional de todos los cubanos.

  1. Reducir la cantidad de equipos de la SNB: Para nadie es un secreto que la cantidad de conjuntos, teniendo en cuenta la cantidad de habitantes de la Isla, y el nivel de juego, no es la adecuada. Realmente Cuba podría darse perfectamente el lujo de tener ocho equipos (uno cada dos provincias), pero 16 conjuntos es demasiado. Olviden la “representatividad”, argumento que ha sido esgrimido por más de un “purista” que cree que todo está bien y que el béisbol cubano no debe cambiar. Si cree que esta barbaridad de afirmación está acertada, mejor no siga leyendo.
  2. Crear una nueva forma para el campeonato, nuevos nombre de los equipos y equipos “granja” (Farm Teams): Con ocho conjuntos, se podría crear un formato de campeonato mucho más atractivo, podría darse mejor cobertura de prensa e incluso podrían los equipos darse el lujo de tener una sucursal, con el mismo nombre, jugando un campeonato paralelo (deberíamos aprender de los japoneses en esto), con calendarios idénticos (esto lo he dicho antes ya). El calendario permitiría al equipo principal jugar en una de las dos provincias home club y al secundario en la otra, el calendario invertiría las sedes en la sub-serie en la que el equipo en cuestión sea home club. Como no habrá provincias per se, se escogería un nombre para cada franquicia, que bajo ningún concepto debería ser un pie forzado tener que ver con los zoológicos, las actividades económicas fundamentales u algún otro apodo que sea consecuencia del facilismo o la poca creatividad.
  3. Algunas reglamentaciones que no tienen razón de ser y otras que hacen falta: Cuba aún no ha interpretado las reglas del béisbol como debe ser. En ocasiones se tiene la renuencia casi enfermiza de rechazar todo lo que parezca a las Grandes Ligas, mientras que en otra se imitan cosas que no es nada práctico imitar. Entre las reglas que deberían ponerse en práctica deberían estar, por ejemplo, la de los juegos suspendidos y sellados. El país no tiene economía para que se jueguen cuatro innings y que por la lluvia haya que jugarlos de nuevo, cuando perfectamente podrían sellarse. Por otro lado, está la reglamentación de lanzamientos, que arbitrariamente se aplica para todos los lanzadores de Cuba, sin distinción, cuando lo que debería hacerse es que cada entrenador de pitcheo determine la cantidad de lanzamientos por pitcher.
  4. La estructura y el calendario de juego: Con ocho equipos, y con un sistema de granjas, el calendario de juego sería muy fácil de elaborar, con una sola ronda y tal vez dejando tres cupos para los play off (con el máximo ganador quedando bye para la final). La misma estructura debería aplicarse a la liga menor. Sobre esta última, los jugadores que la integren no deben tener el mismo número de uniforme que los del equipo principal, pues esta estructura les permitirá ser promovidos o degradados, según su respectivo rendimiento.
  5. Estabilidad a la hora de planificar: Una de las quejas más frecuentes y justificadas de la afición cubana es precisamente que la Comisión Nacional de Béisbol no tiene estabilidad alguna a la hora de anunciar fechas (o con las mismas fechas). Constantemente se dice que la Serie Nacional comienza en un mes determinado, y cuando se acerca el mismo, se dice que en otro momento (siempre posterior, claro está). Siempre, quince días antes del comienzo del campeonato, nadie sabe la fecha ni el calendario. Definitivamente, esto atenta contra la ya maltrecha credibilidad de la maquinaria beisbolera, y destruye poco a poco la condición de “espectáculo” que pudo haber tenido una vez el béisbol cubano. Establecer una fecha de inicio del campeonato con varios meses de antelación es sin duda algo que puede hacer que la gente lo espere, pues es imperdonable que una semana antes de la voz de Play ball aún haya gente preguntando ¿Cuándo empieza la pelota?
  6. Sobre decisiones extradeportivas que afectan al béisbol: En Cuba se toman todo el tiempo decisiones de carácter extradeportivo que afectan al béisbol. Nos referimos a que si alguien no es bien visto por alguna autoridad ajena al deporte no puede ser director de un equipo a la Serie Nacional o no puede integrar las filas del mismo si es jugador. Esto, como es natural, afecta directamente al equipo, y a los demás jugadores, eso sin contar con que el jugador o el manager en cuestión toma una decisión que luego puede hacerle “merecedor” del título de “traidor”. Profesar una religión o tener familia en el extranjero no puede ser bajo ningún concepto motivo para dejar fuera de un equipo a algún jugador. Reutilio Hurtado, por ejemplo, podría haber ido a más de un equipo Cuba si estas decisiones arbitrarias no hubiesen sido tomadas.
  7. Uso de estadísticas avanzadas: Últimamente algunos “entendidos” del béisbol en Cuba han estado hablando de sabermetría sin saber con mucha claridad de lo que todo esto implica. La sabermetría no se usa solamente para el análisis periodístico, sino también para la confección de alineaciones más efectivas y productivas y para saber cuál es la mejor manera, situación o momento para utilizar a un jugador determinado. Sin embargo, muchas cosas no están muy claras para Cuba, toda vez que muchas de las estadísticas sabermétricas quedan fuera del alcance de los compiladores, pues no se cuenta con la tecnología necesaria para ello. No obstante, esto no puede convertirse en un pretexto para utilizar algo tan simple como el Game Score durante cinco días y luego abandonarlo, o no utilizar los demás números sabermétricos de la manera más oportuna. Se impone un uso constante, una constante información sobre estos números, tan necesarios, importantes y útiles en el béisbol de hoy.
  8. Transparencia y oportunidad a la hora de informar: Una y otra vez, suceden cosas en la pelota cubana que dejan a la afición indignada, intrigada, haciéndose preguntas. Sin embargo, lo peor es que no se dicen las causas por las que se tomaron (o no se tomaron) las decisiones. Por otra parte, ocurre también que se tienen en la mano informaciones como la contratación de un jugador, o la salida del país de otro y se espera demasiado tiempo para divulgarlas. Después “lloran” cuando se crean rumores.
  9. El béisbol cubano necesita de un medio de prensa ligado a la maquinaria, pero independiente de ella: Definitivamente, no podría llevarse a cabo el cambio anterior sin que haya un medio de prensa dedicado exclusivamente el béisbol. Esto, por supuesto, implicaría una especialización que tendría periodistas que escribieran, narraran y hablaran exclusivamente de béisbol (esto es bien difícil, porque a todos les gustan los aviones, y les cuesta mucho trabajo desprenderse de un viaje a unos Juegos Olímpicos). Estos reporteros deberán estar totalmente vinculados a la Federación Cubana de Béisbol, pero NO DEBEN convertirse en voceros de la misma. Es decir, tendrán facultad para criticar el trabajo (o mal trabajo) de los federativos sin correr el riesgo de sufrir represalias (dígase ser vetados para asistir a un torneo internacional), deberán además contar con toda la información necesaria por parte de la Federación, que tendrá prohibido (bajo pena de expulsión deshonrosa) “esconderles” la bola.
  10. Permitir la colaboración de patrocinadores: Toda la vida se ha tenido PAVOR de ver en la manga de un equipo un emblema corporativo (dígase CIMEX, Gaviota, Cubanacan, Bucanero S.A., Palmares, Rumbos, Cubatur, Desoft, etcétera), por temor a parecer “capitalistas”. Realmente, teniendo en cuenta la pésima calidad de los tejidos de los uniformes, y la imperiosa necesidad de cambiar el diseño de los mismos, así como de tener uniformes alternativos, se impone la apertura a los patrocinadores para que en algunos casos financien la elaboración o el diseño de nuevos trajes, con el objetivo de ser utilizados de manera aleatoriamente, como complemento de los principales. Debido a la proliferación del trabajo por cuenta propia, podría incluso llegarse a contar con algunos empresarios privados, siempre dando el crédito (es decir, utilizando el emblema o el logo de la empresa en los vestuarios). También podría llegarse al punto de financiar otras cosas, como la pintura o el remozamiento de los estadios o hasta la transportación de los jugadores. Esto impondría colocar vallas con anuncios en los estadios, algo que se hizo a mediados de la década del ’90, pero que desapareció abruptamente, de la noche a la mañana.
  11. ¿Dar paso a la inversión extranjera? Bueno, hacer lo primero es difícil, pero necesario… lo segundo es un tanto más complejo, pues se impondría inicialmente exigir que el precio de las entradas no ascienda de manera vertiginosa, y no se convierta el béisbol en una de las tantas cosas que los cubanos ven todos los días pero no pueden soñar con disfrutar. La inversión sería, mayormente, en infraestructura para los estadios y los equipos, y los jugadores podrían promocionar a los inversionistas que tendrán, al igual que los nacionales, derecho a promocionar sus marcas en los parques beisboleros.
  12. Fijar el torneo doméstico de acuerdo con las exigencias internacionales: Clásico Mundial de Béisbol, Serie del Caribe, próximamente el Premier IBAF 12, Torneo de las Dagas Voladoras (este último es un chiste), los torneos internacionales afectan directamente los calendarios del béisbol cubano. Todo está condicionado, claro está, por el hecho de que Cuba tiene solamente un torneo que sirve a los intereses de la selección nacional. Por ello, es necesario fijar el torneo doméstico de manera que no coincida con ninguno de estos eventos. Lo que sucede con esto es que definitivamente, cada vez que uno de estos torneos se efectúa, la dirección del béisbol se queda medio atolondrada, sin saber qué hacer. Entonces, se impone desde ya que se cree un calendario fijo acorde con los compromisos internacionales, al tiempo que permita la contratación de peloteros aún sin terminar el torneo (aunque será mucho más factible ajustarlo para que comience antes y los contratados se incorporen a medida que vayan cumpliendo con sus compromisos).
  13. Flexibilizar la contratación y el status de los peloteros contratados: No podría llevarse a cabo la modificación anterior si no se flexibiliza el status de los peloteros contratados y su contratación. La Federación Cubana de Béisbol como agente único ha dejado ver sus profundas lagunas, sobre todo en lo concerniente a su gestión y al respaldo de los peloteros. Éstos deberían tener el derecho y la posibilidad de escoger con quién firman e incluso auto-promocionarse. Por otro lado, una vez que se consigan esos contratos, la federación debería permitirles jugar aunque esto implique perderse el inicio de la temporada regular. En un final, de este modo serán más útiles y valiosos y estarán mejor para la selección nacional que jugando la Serie Nacional completa, al tiempo que estarán más complacidos.
  14. Crear una franquicia con el team Cuba: En Japón está el Samurai Japan, Estados Unidos tiene USA Baseball… sin la necesidad de ponerle “Domadores” (en serio, no lo hagan), creo que el equipo Cuba necesita convertirse en una franquicia, y llevar un nombre. No obstante, la susodicha franquicia no debe existir solamente “para la foto y el papelito”, sino que debe nombrarse un manager del equipo nacional (que NO deberá dirigir en el torneo doméstico, sino fungir como observador de los demás conjuntos), junto con un cuerpo de dirección y observadores que anden en busca de talentos con miras a la escuadra nacional. Claro, que dicho mentor estará tirando de las riendas solamente en los Clásicos Mundiales, los Premier 12 y algún que otro tope que se planifique con selecciones nacionales profesionales como la japonesa, la taiwanesa, etcétera. Eso no quiere decir que el resto de los seleccionados vayan a ser olvidados en un orfanato, pero es imperioso que el perfil de la selección nacional y sus miembros suba. Los peloteros podrían ser llamados a la selección a mediados de temporada, sin que esto implique tener que parar el campeonato; aunque un objetivo más a largo plazo podría ser —tal vez, con un poco de espíritu soñador— llegar a ser una franquicia de Grandes Ligas, como se pensó con los Sugar Kings.
  15. Idear un torneo internacional auspiciado por la IBAF o la WBSC que se juegue en Cuba: Holanda tiene la Semana Beisbolera de Haarlem (Haarlemse Honkbalweek) cada año par, y tiene el Torneo de Mundial de Ciudades Portuarias de Rotterdam (World Port Tournament) cada año impar. Cuba podría desarrollar un torneo, alejado de la capital del país, para promocionar el béisbol cubano a escala internacional, al tiempo que puede servir para ingresar cierta cantidad de fondos, al tiempo que podría traer un torneo internacional al Caribe, con el apoyo de la Federación Internacional. Además, prepararía y promocionaría a las sedes cubanas para una posible ronda de Clásico Mundial o hasta una inauguración de temporada de Grandes Ligas acá. Por supuesto, que los estadios en Cuba aún no cumplen con los estándares de la MLB, pero en un par de años, con la aplicación de estas medidas, podría llegarse a ese punto.
  16. Permitir que los jugadores cubanos que se desempeñan en el exterior jueguen con la selección nacional: Este es uno de los pasos más difíciles tanto en lo político como en lo deportivo que podría dar la dirección del béisbol cubano. Se trata de abrir las puertas nuevamente a jugadores que recibieron el mote de “traidores” en algún momento, y dejaron a sus equipos (de provincia o el nacional) pegando el grito en el cielo. Esta decisión, más que nada, serviría para equilibrar las balanzas. A pesar de que se dijo que Japón “no necesitaba a sus bigleaguers”, el último WBC demostró que sí, y Cuba, el único país que no puede contar con sus estrellas de las mayores, podría beneficiarse de esta decisión. Por supuesto, que ser de Grandes Ligas no le “regalará” un puesto en la alineación regular o en el equipo, pero su sola asistencia a la preparación serviría de mucho a los demás peloteros.
  17. Eliminar el “trato diferenciado” hacia algún jugador, director o equipo: Por décadas, las cosas no han sido “iguales” para los actores principales del espectáculo beisbolero en Cuba. Hay quienes reciben privilegios de todo tipo, son beneficiados con bondades adicionales o “mano blanda” por parte de los directivos mientras otros reciben “todo el peso de la ley”. Esto ha creado un estado de impunidad que les hace creerse con el derecho de hacer y deshacer en el béisbol cubano, sin que haya consecuencias drásticas, constructivas o ejemplarizantes con ellos. Como consecuencia, han llegado a un estado de impunidad que ha provocado malestar en el resto de los peloteros, y por ende, en los aficionados, que son la razón de ser de la Serie Nacional.
  18. Aprobar la realización de transacciones entre dos conjuntos: Un amigo tunero me decía —en los tiempos en que el pitcheo de Holguín era uno de los mejores de Cuba y Las Tunas contaba con una toletería de espanto— que me “daba” a Osmani Urrutia a cambio de uno de los cuatro lanzadores principales holguineros, y que ganaba el campeonato. Por años ha existido la proliferación de jugadores de una posición por encima de otra en cada provincia, y aunque esto no debería hacerse permanentemente, podría de forma experimental comenzar a funcionar una ley que permita a un equipo (recuerden que estamos hablando de ocho elencos) canjear a un receptor que le sobra por un torpedero que le haga una falta imperiosa. Esto, por supuesto, no se parece en nada a los refuerzos que se utilizan hoy, pero el efecto, que es resolver un problema inmediato y aumentar la competitividad del conjunto (además de balancear y aumentar el nivel de exigencia del campeonato) sería bien positivo.
  19. Convertir el béisbol en el verdadero espectáculo que debe ser: En ocasiones pareciera como si a las autoridades cubanas les interesara que el béisbol se jugara solamente por jugarse, hablando de “dar un buen espectáculo” solamente de dientes para afuera. La venta de objetos coleccionables, el diseño más comercial y atractivo de los uniformes, así como la explotación de la imagen de los peloteros y la organización de un espectáculo para cada encuentro. Por otro lado, traer porristas al estadio, con uniformes y coreografías planeadas de manera tal que las chicas puedan competir con las rivales de otros estadios es una idea que puede aumentar la atención durante el partido, sobre todo si se trata de algún encuentro tedioso. A esto puede agregarse el aumento de la información en los estadios, y el aumento de las ofertas gastronómicas en los mismos.
  20. Reabrir el Salón de la Fama del Béisbol Cubano: ¿Palmar de Junco? Sigo votando porque sea ese y no otro el lugar donde se erija el nicho de las glorias del béisbol en Cuba. Es necesario que se haga lo antes posible (porque las autoridades hablan de esto solamente de dientes para afuera), pues puede servir como atracción turística y para rescatar el amor de los jóvenes cubanos al béisbol. En mi opinión —que ha ido evolucionando a través de los años— debería incluirse a todos los peloteros cubanos que tuvieron gloria alguna, los que jugaron toda su vida en Cuba, los que nunca jugaron en Cuba, los que jugaron parte en Cuba y parte en el exterior y (más recientemente, como Antonio Pacheco) los que jugaron toda su vida en Cuba y luego se fueron.
  21. Al César lo que es del César: Los aficionados cubanos están HARTOS (no hay otra palabra) de las ediciones, las omisiones o las “fallas de origen”. La prensa cubana poco a poco mata la historia del béisbol con la omisión de nombres (esto ha ido cambiando, pero falta MUCHO por andar), al tiempo que eliminan cualquier noticia que tenga que ver con alguna hazaña de algún cubano en el extranjero. Yoenis Céspedes ganó el derby de jonrones por segundo año consecutivo y no se dijo nada. Aroldis Chapman, el lanzador más veloz del mundo, silencio. José Dariel Abreu, candidato de FUERZA al premio por el Novato del Año, apatía. Lo peor es cuando estas “filosofías” se trasladan a otros marcos, y dejan pasar por alto la presencia de dos MONSTRUOS de las Grandes Ligas como Barry Larkin (miembro del Salón de la Fama en Cooperstown) y Ken Griffey Jr. (futuro miembro AL SEGURO del mismo “club”). Al César, lo que es del César, y la calidad tiene que reconocerse, sin importar de dónde venga o hacia dónde haya ido.
  22. Cambiar totalmente la dirección del béisbol en Cuba y sus estructuras de mando: No hay necesidad de explicar más. Es cierto que a esta “administración” le ha tocado una época difícil, pero su accionar ha ido cuesta abajo, y con tan pobre palmarés, se impone una modificación urgente. Lo peor no han sido los resultados, sino el proceder, cuajado de irregularidades, escándalos, intrigas y mucho más. No quiere decir esto que sangre nueva vaya a resolver los problemas, pues por encima de todo se necesita una voluntad de cambiar, modificar y mejorar las cosas.

Como se trata de la pelota y se trata de Cuba, es de esperar que más de una persona tenga otras 22 cosas que añadir o cambiar. Estas 22, por el momento, son las mías.

20 comentarios

Oye me parece que la Moringa te tiene loco,,,,, oiga compadre jame caliente .

No sé de qué hablas, advertí después del primer cambio que la gente como usted no podía seguir leyendo…

No entró mi comentario pero siendo más breve 100% de acuerdo….Postulaba a Rey como corresponsal de Telesur ahora que tiene su versión en Inglés y en breve en francés y creole…

Reynaldo este es el analisis mas completo de la problematica del beisbol cubano que yo he leido, FELICITACIONES! Por cierto ganamos el primer juego y ya empece a celebrar, ya hace algunos anos no probaba cerveza entre semana, solo los fines de semana pero hoy es una de esas excepciones que lo merece. Ojala y podamos ganar el tope pero pase lo que pase en lo adelante en cuanto a resultados, si seguimos jugando bien nuestros peloteros van a recuperar la confianza que habian venido perdiendo. Ganamos con los jovenes, siempre lo dije porque lo percibia, entre los jovenes hay mucho talento y las puertas tienen que estar abiertas para todo el que juegue bien, lo contrario es matar el interes y por ende matar la calidad de las series nacionales que es lo que ha venido sucediendo por razones que se han escrito miles de veces en muchos sitios. Saludos

Eso que escribistes alli es una biblia de aprendizaje para las autoridades del beibol en Cuba .Ojale y te hagan caso aunque sea el 50%

Un saludo Reynaldo, la verdad amigo que has jugado al duro y sin guante, en mi opinión has dado en el blanco en mucho de los aspectos de la problemática del beisbol cubano en la actualidad. Trataré de darte mi parecer al respecto.
En el primer punto la pregunta sería: ¿Cuánto cuesta al estado en cifras, mantener esa estructura de 16 equipos, en definitiva cuánto cuesta mantener la Serie Nacional?. De esto no se habla, pero es lo más importante y como siempre andan con la bola escondida, a lo mejor nunca lo sabremos (secreto de estado).
Por otro lado, yo soy uno de los que he defendido la existencia de 16 equipos, pero con matices. No me considero un purista ni tampoco que sea una afirmación desacertada (como desconozco el coste, pues sigo palante con la idea) porque la representatividad nos ha dado historicamente mucha rivalidad y competitividad a lo largo de todo el país (incluido cuando existían las Series Selectivas, error garrafal eliminarlas por cierto).
En el segundo punto, no se trata de copiar modelos, sino de escoger el que sea más adecuado en nuestras circunstancias actuales (y vuelvo a pensar en el dinero). La economía es lo primero, porque si tu organizas un torneo que lo que hace es generar gastos y ningún ingreso, pues amigo estamos haciendo el tonto, ¿Nos lo podemos permitir, la pregunta del millón?, a lo mejor antes sí, ahora seguramente no, pero se organiza y se juega.
A mi siempre me ha gustado, una primera y una segunda división, pero con total movilidad de los jugadores (los matices de que te hablaba) y con asceso y descenso de 2 equipos por año (cada división podría tener 8 o 10 equipos), esto es un sistema que ha funcionado perfectamente en el deporte y no sé por qué razón no se ha aplicado en el beisbol. Las sucursales de los equipos podrían jugar en una tercera división, dando la posibilidad al campeón de este torneo (y al subcampeón si hubiera posibilidad), de ascender a segunda como premio, cosa esta muy favorable para la provincia que lo logre en cuanto al desarrollo de sus jugadores. El sistema de ascenso y descenso logra que siempre exista un objetivo atractivo para los equipos, unos luchando por el ascenso y otros por no descender de categoría.
Después sigo comentando… Un saludo

Muy bueno! Que alguien lo haga llegar al INDER por favor.

De nuevo por aquí Reynaldo para continuar. En el punto 3 estoy de acuerdo, con la excepción de los lanzamientos. Se supone que limitarlos para todos se hace en aras de un interés común, ya tenemos malas experiencias en el pasado de la sobreutilización de los mejores lanzadores en los equipos (recuerda que el pitcheo es la peor área del beisbol cubano) y siempre terminaban explotandole el brazo, hay muchos ejemplos. Más bien lo que hay que hacer es terminar de buscar una especialización de los lanzadores, de forma tal que los abridores no se recarguen de trabajo y puedan caminar 6 o 7 innings. Se pudiera aumentar quizás ese límite de lanzamientos pero sin pasarse, hay que cuidar lo que tenemos que no hay mucho de donde escoger. (Podrían dejarse libres cuando esten tirando una lechada o juego de cero hit o juego perfecto)
En el resto de los puntos estoy totalmente de acuerdo y muy en particular con permitir que los peloteros que juegan fuera puedan representarnos, creo que han existido intentos con los jugadores de voleibol, así que por qué no con el beisbol (sin condicionamientos ni politiquería).
Como conclusión se podría decir que le estas pidiendo peras al olmo, pero eso que solicitas tendrá que llegar, no hay otro camino si de verdad se quiere mejorar y que nuestro beisbol y nuestros aficionados vuelvan a soñar con un campeonato. Un saludo

Excelente analisis. Solo discrepo en el tema representatividad. No significa que no este de acuerdo con que 16 equipos son demasiados. Pero recuerda que el fanatico existe porque existe el equipo con el que fanatiza. Elimina al equipo y muy probablemente perderas al fanatico. El dia que en la Serie Nacional deje de existir un equipo llamado Industriales, que se vista de azul y represente a La Habana y a nadie mas, a mi ya no me importara la Serie Nacional, y estoy convencido de que no es cuestion de que yo sea un mal aficionado: mucha gente tomaria el mismo camino. Recuerda el trauma que supuso la eliminacion de los equipos profesionales y la creacion de los nuevos equipos en la Serie Nacional. La mayoria necesito tiempo y mucha voluntad para acostumbrarse, pero algunos no se acostumbraron nunca. Y ademas, tampoco eran estos tiempos. No habia futbol internacional robandose el protagonismo y el gusto popular, ni juegos de video ni computadoras, etc. De cierta manera era inevitable que el beisbol terminara ocupando el lugar del entretenimiento por excelencia del pueblo cubano. Eliminar los equipos con los que simpatizan los cubanos, y obligarlos a compartir una camiseta extraña y ajena con quienes otrora fueron rivales, seria dar el tiro de gracia a nuestro espectaculo nacional. Los 16 equipos son nuestro fatalismo “estructural”. Tenemos que cargar con ellos sea como sea, y de paso plantearnos un reto mas ambicioso: llegar a tener 16 equipos de calidad, no solo 8. Estoy convencido de que se puede, de hecho tus restantes 21 medidas van en ese camino.

Fue muy acertado colocar el tema de la reduccion del numero de equipos de la serie nacional en el punto numero 1. En este momento que vive la pelota cubana opino que se le debe dar prioridad al tema de la calidad, no estoy enamorado de ningun numero, pudieran ser 8 equipos pero tal vez 6 si tenemos en cuenta la escacez de lanzadores de calidad en este momento. El numero que resulte de un analisis serio vinculado a muchas otras cosas nuevas que Reynaldo propone en su articulo y que parecen oportunas deben conducir a devolver el brillo a las series nacionales y el interes a los peloteros en hacer el mejor papel para su equipo y para sus intereses personales y familiares cuando la serie se convierta en el trampolin que le permita acceder a otras ligas sin ser llamado traidor y regresar a su pais para jugar pelota o hacer lo que les de la gana todos los anos.Saludos

Cuando la division territorial era de 6 provincias habia una provincia Oriente, por poner un ejemplo, compuesta por los territorios de las actuales provincias de Santiago, Holguin, Las Tunas, Granma y Guantanamo, cada uno de estos territorios tenia sus peloteros que competian regionalmente contra los otros territorios y despues se conformaba un equipo provincial “Orientales” por el cual existia tremenda pasion en todas las regiones de la provincia Oriente. Otro ejemplo: hasta no hace mucho Mayabeque y una parte de Artemisa conformaban la provincia Habana al punto que gran parte de los aficionados de estas nuevas provincias siguen siendo industrialistas. Estoy seguro que si regionalmente compitieran entre ellos y despues se hiciera Industriales con los peloteros de estas 3 provincias haabria el mismo seguimiento y pasion por ese equipo. Lo mismo aplica al resto del pais, Camaguey con Ciego, Villa Clara con Santi Spiritus, Pinar con La Isla y tal vez Matanzas con Cienfuegos. Saludos

Esto es el mejor, más desprejuiciado y más completo análisis sobre nuestro beisbol que he leío, está comprometido sólo con nuestro deporte y enfocado en él. Creo que hay cosas que pueden resolverse y ponerse en función casi de inmediato, comenzando por la 22. Hay otras que deben ser analizadas e implementadas objetivamente, pero todas, todas deben ser leídas con detenimiento si es que existe el compromiso realmente con nuestro beisbol, ayer glorioso, hoy corroído pero mañana pudiera brillar tanto o más como alguna vez lo hizo.
Sólo discrepo, personalmente, en la estructura de 16 equipos, la cual he defendido muchas veces y todavía soy un convencido de su necesidad. Parto de conceptos: “El beisbol para sí mismo” “El beisbol para el público”, mientras tengamos 16 públicos (Fanáticos, fieles, apasionados, DUEÑOS de las buenas y malas actuaciones del equipo local) necesitaremos 16 equipos. En mi criterio debería existir una segunda fase o liga donde recesen los 16 y se formen otros 8 (Nuevos equipos, nuevos nombres) a partir de seleccionar los mejores peloteros por zonas, entonces habría 8 públicos representados por 8 equipos y a partir de ahí coincido en lo demás que planteas.
FELICITACIONES Rey, una vez más, por tu valentía al enfocar los problemas y tu profundidad al hacer los análisis, deberías impartir una conferencia magistral en la próxima reunión de la UPEC.

Esto es el mejor, más desprejuiciado y más completo análisis sobre nuestro beisbol que he leío, está comprometido sólo con nuestro deporte y enfocado en él. Creo que hay cosas que pueden resolverse y ponerse en función casi de inmediato, comenzando por la 22. Hay otras que deben ser analizadas e implementadas objetivamente, pero todas, todas deben ser leídas con detenimiento si es que existe el compromiso realmente con nuestro beisbol, ayer glorioso, hoy corroído pero mañana pudiera brillar tanto o más como alguna vez lo hizo.
Sólo discrepo, personalmente, en la estructura de 16 equipos, la cual he defendido muchas veces y todavía soy un convencido de su necesidad. Parto de conceptos: “El beisbol para sí mismo” “El beisbol para el público”, mientras tengamos 16 públicos (Fanáticos, fieles, apasionados, DUEÑOS de las buenas y malas actuaciones del equipo local) necesitaremos 16 equipos. En mi criterio debería existir una segunda fase o liga donde recesen los 16 y se formen otros 8 (Nuevos equipos, nuevos nombres) a partir de seleccionar los mejores peloteros por zonas, entonces habría 8 públicos representados por 8 equipos y a partir de ahí coincido en lo demás que planteas.
FELICITACIONES Rey, una vez más, por tu valentía al enfocar los problemas y tu profundidad al hacer los análisis, deberías impartir una conferencia magistral en la próxima reunión de la UPEC.

Respeto las opiniones vertidas a favor de los 16 equipos y a decir verdad confio en que el beisbol cubano volvera a florecer y en el transcurso de 5 a 10 anos a partir de ahora podamos comenzar a incrementar el numero de equipos en correspondencia con la existencia real de atletas capaces de brindar un espectaculo de calidad. No puede ser una cuestion de capricho sino de evaluacion real de lo que se tiene en cada momento. Un campesino podra tener 10 caballerias de tierra pero si solo tiene semillas, fertilizantes y dinero para cultivar 5 caballerias tiene escoger las 5 mejores a ver si el proximo ano tiene plata para mas semillas, mas fertilizantes, etc y tal vez pueda aumentar a 6 o 7 segun le salgan las cosas Saludos

Saludos a todos, y gracias por sus comentarios y sus reflexiones. Me gustaría escribirle a todos, pero me es imposible por el tiempo (muy limitado), pero lo que no quería era que esto pasara desapercibido. Me disculpo, sobre todas las cosas, porque la persona a quien único dirigí un comentario directo era la que menos se lo merecía, pero deben entender las razones, algunas cosas no deben quedar sin respuestas. He leído con detenimiento cada uno de sus comentarios, y les digo que no son 22 cosas, sino 44 las que tenemos que cambiar, me he quedado con ese número porque la primera vez que hice una enumeración, me quedaron 22 y la segunda también, y me pareció que sería bueno quedarnos con este número, a menos que sea demasiado difícil. Cuando comencé, pensé que no iba a llegar a 22, luego tuve que combinar hasta tres propuestas de cambio para que me diera el espacio. La 22 no sabía si ubicarla en la 1 o la 22, y me decidí por dejarla ahí. Hay mucho más, pero eso fue lo que me surgió.

Siéntanse en la libertad de compartirlo

Gracias nuevamente

R.

También respeto todas las opiniones y no creo que la mía sea la razón, pero exppongo mis criterios desde mi humilde punto de vista:
-No creo que la calidad de la pelota que se juegue dependa de la cantidad de equipos, de hecho hay muchos otros factores a los que atribuyo mayor peso y valdría un análisis aparte este tema. Ej: La formación de entrenadores y directores técnicos, su actualización con las tecnologías actuales de preparación, perfeccionamiento y dirección de peloteros, el uso de indicadores efectivos de desempeño para medir el rendimiento y adecuar los planes de entrenamiento, la MOTIVACIÓN a superarse en todas las categorías, la disponibilidad de terrenos, implementos, condiciones de alojamiento y transportación de los atletas, una línea de trabajo contínua desde la base hasta el equipo nacional, una política coherente de ascenso a categorías superiores, la contratación de especialistas foráneos para pulir técnicas de bateo, estratégias de juego, etc
-La exclusión es una estrategia equivocada para obtener talentos. Hemos visto cada día, aún teniendo 16 equipos como jóvenes talentosos no reciben oportunidad de jugar, desarrollarse y perfeccionar su juego, luego los “descubren” después de un tiempo desaprovechado o se marchan a otras tierras buscando su oportunidad.
-Carecemos de los gurús o expertos que dictaminen u olfateen los talentos y sean capaces de captarlos y pulirlos o ficharlos y proponerles un plan de desarrollo en la liga que jueguen hasta que esten listos. Viene Larkins un momento y señala una docena de impresiciones a nuestros mas encumbrados peloteros y los mejores que van a probar suerte a las MLB, tienen que pasar un proceso de pulido que aquí no pudieron encontrar.
Por último, no creo que tuvieran la calidad que tienen en la MLB si no tuvieran detrás las AAA, AA, A y demás estructuras, si no tuvieran un torneo nacional y si no participaran todas las universidades de EEUU en lugar de sólo 8.
Y no creo que todo sea un problema de presupuesto o financiero, de hecho nuestro beisbol pudiera generar ingresos con políticas acertadas. Rey en su artículo hace algunas propuestas concretas.
Saludos Roy, Rey y demás

Reynaldo y foristas,nuestro Beisbol tambien debe tener un marco legal donde se ventilen las cosas,una figura juridica,digase un reglamento a cumplir,y la disposicion correcta de las entidades que lo componen,veamos en el caso de Freddy Asiel que ocurrio,todo fue un burdo relajo,ni sabia quien aplicaba la medida,cual aplicarle y peor aun a quien apelar y cuando debia por este documento darse respuesta al caso,todo fue con las mas absoluta arbitrariedad e injusticia y asi ha pasado,caso de los arbitros,caso Alarcon,etc,sin imitar a nadie,los peloteros podrian tener su sindicato,igualmente los arbitros deben ser un aparte de la CNB,y ser mejor remunerados,protegidos y PREPARADOS,este ultimo punto es vital,como se forma un arbitro?,cuales son los escalones para llegar a la SN?,otro punto que no tocas es el de nuestros periodistas deportivos,muy mal preparados en su mayoria,el juego se comenta,se ilustra con estadisticas,alguna anecdota,historia del beisbol,etc,porque escuchar: se prepara el pitcher,lanza,todo el mundo lo esta viendooo,eso funciona para la radio,pero para el TV?,y luego que si la luna o tal empresa sobrecumplio y hablamos con su administrador,en una visita al centro,todo eso esta de mas,en algunos casos inventando vocablos o frases de mal gusto,la diferencia de Hector y Eddy( sobre todo este),con estos otros es abismal,pudiendo presumir de haber tenido eruditos en la materia,ahi esta Felo Ramirez con mas de 90,aun vital,lo otro es invitar otroras jugadores o tecnicos a tomar parte de la transmision,durante la Serie del Caribe y el WBC,Ozzie Guillen compartio cabinas con comentaristas y de verdad recreo muy bien la transmision,tenemos que seguir con Rodolfo y Modesto??,en Provincias hay personas muy profesionales,estos no quieren perder el avion,son multifaceticos y polivalentes,otro tema a pensar es ahora que los peloteros se contratan fuera,como pudieran invertir su dinero en el pais,y si es en el beisbol mejor aun,de todos modos hoy la familia es la que costea los gastos del peloterito,algo que le permita a este jugador vivir de lo que sabe,aportar( sin excesos,ni abusos),y garantizar el relevo,hablo de academias o algo asi,incluso varios de ellos en cooperativas( es el termino que se me ocurre),es solo de modo general,porque las especificidades y como se llevaria a cabo,es mas profundo,estas mas menos son mis ideas,gracias,se que el camino es largo pero sea para bien.

Rey, estoy de acuerdo en más del ochenta por ciento de los argumentos que expones. Ahora bien, creo que lo de los patrocinadores es un poco iluso, partiendo de las características del sistema social en el que vivimos, las empresas o transnacionales que invierten en los equipos lo hacen porque al final eso les genera muy buenas ganancias y con el centralismo económico que tenemos nadie va a invertir porque sí y ya. No coincido con las transacciones de peloteros entre dos conjuntos. Si se reducen los equipos, que sería lo ideal, pienso que se debe respetar al menos la regionalidad por zonas, al fin y al cabo aquí los contratos son los mismos para todos, no sé que podría argumentarse para que un jugador quiera dejar su equipo, a no ser problemas familiares. Por último creo que te faltó hablar del arbitraje un tema medular en la pelota cubana que debe mejorar con urgencia. Un abrazo y sigue así…

Cuba no tiene la infraextructura ni el dinero ,ni la capacidad social para hacer todo eso que estas diciendo,,,sonar no cuesta nada,,,primero la educacion social y moral del pueblo y los peloteros

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