¿Perder un brazo para ganar un juego?

El trabajo de Norge Luis Ruiz fue excesivo. (Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate)

El trabajo de Norge Luis Ruiz fue excesivo. (Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate)

Por Reynaldo Cruz

No podía dejar de decirlo, porque una vez más el doble rasero se impone en la forma de pensar y hacer de la pelota cubana, que prohíbe y defiende a ultranza la protección del brazo de cada lanzador, siempre y cuando se trate de la Serie Nacional, pero en cambio se abusa en exceso de un joven pitcher en un torneo internacional para proteger una medalla o un lugar o a veces hasta una condición de invicto. Norge Luis Ruiz fue —igual que su coterráneo Vicyohandri Odelín en la última Serie del Caribe— sobre utilizado innecesariamente en la semifinal de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014.

La cuestión no es siquiera si Cionel Pérez era el lanzador indicado para sustituirlo, o si el que debía haber abierto el noveno inning era Vladimir Gutiérrez, Héctor Mendoza o Yaisel Sierra. La cuestión es que Ruiz no debió haber salido en la novena entrada, y punto… ¿o es que después de todo no se confía en los relevistas?

En más de una ocasión he hablado de lo innecesaria y descabellada que me parece la reglamentación de 100 lanzamientos existente en las Series Nacionales, cuando hay lanzadores que, como precisamente indica el caso de Norge Luis, pueden pasar ampliamente del centenar sin sentírselo mucho.

Lo alarmante es que se critique con exceso el hecho de que algún mentor en la Serie Nacional utilice de manera indiscriminada a un lanzador y se alabe que alguien haga lo mismo cuando se trate del equipo Cuba. O sea, que es inconcebible que un manager se pase con un pitcher durante nuestro torneo doméstico, pero cuando se trata de la selección nacional el pitcher es “guapo”.

El resultado de los hechos que muchos cubanos presenciamos ayer por la televisión puede ser catastrófico para el brazo de un Norge Luis Ruiz que, a sus veinte años de edad, y teniendo en cuenta los antecedentes de los mismos lanzadores jóvenes con condiciones de Camagüey en los últimos veinte años (dígase Omar Luis Martínez, el guerrero Odelín, que también sufrió con su brazo, o el zurdo Elier Sánchez), que lo pongan a lanzar muy por encima de los 100 envíos cuando la costumbre que tiene de la Serie Nacional es que cuando se acerca a esta cifra suena la alarma.

Mi objetivo no es criticar por simple capricho o por atacar a una dirección de un equipo —sí, la culpa no es de Víctor Mesa— que donde menos desaciertos ha tenido ha sido precisamente en el manejo del pitcheo. Lo que realmente preocupa es que volvemos a alabar las decisiones que se tomen para defender la gloria nacional, aunque sea en unos Centroamericanos, sin importar que antes y después las critiquemos cuando sean tomadas por un mentor de la Serie Nacional, si bien esas, por ley, son estrategias que no les está permitido seguir.

Madison Bumgarner fue el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, y habría logrado este galardón aún si no se encaramaba en el box para abrir el quinto inning del séptimo desafío, luego de apenas dos noches de descanso siguiendo una blanqueada completa de 117 lanzamientos. Luego de apuntarse el juego salvado de más entradas en la historia de las Series Mundiales (es difícil o casi imposible salvar un partido lanzando cinco innings en el mismo), Mad-bum confesó estar cansado. ¿Cómo no habría de estarlo?

Otra cosas que nadie se ha detenido a pensar es en la tensión: debajo en el marcador por dos, y con una ofensiva cubana que no pegó hits hasta el quinto episodio, era una situación mucho más tensa para el camagüeyano, que debió emplearse mucho más a fondo para evitar primero que los quisqueyanos fabricaran otra que los alejara peligrosamente, y luego para proteger una ventaja mínima. El nivel de tensión de un encuentro influye mucho en el agotamiento del lanzador, pues si el partido es cerrado, tiene que recurrir a todos sus recursos en pos de alcanzar la victoria, que es después de todo la razón por la que está en el box.

El hecho de que Norge Luis Ruiz haya estado lanzando ampliamente por encima de las 90 millas por hora en ese noveno inning que NUNCA debió haber abierto no quiere decir que no haya estado agotado. Precisamente el jonrón que le pegó Pedro Feliz y el hit que llegó a seguidas fueron muestras de que estaba cediendo, de que no estaba dominando sus envíos como lo estuvo durante todo el partido luego de las dos carreras iniciales.

Esto nada tiene que ver con su ya probado coraje y con sus más que demostrados deseos de que su equipo gane… esas son virtudes que definitivamente ya no necesita demostrar. Y si quería seguir lanzando, más que animarlo a hacerlo, la dirección del conjunto debió disuadirlo de esa idea, porque su valor va altamente ligado a la imprudencia y la poca noción de peligro que puede tener debido a su corta edad. Todos los que han pasado por ella podrán dar fe de que se vive intensamente, y de que no se es a veces consecuente con las cosas que implican riesgos.

Por supuesto, que si pasarse de los 100 envíos fuese un hábito en algunos lanzadores, los hechos de la semifinal centroamericana no serían de tanta preocupación. La Comisión Nacional de Béisbol debería evaluar este aspecto cuidadosamente: si no se van a respetar los límites de lanzamiento en el equipo nacional, al menos deberían aumentar la cuota para los conjuntos de la Serie Nacional, pero esos cambios de filosofía podrían acabar con la carrera de un lanzador.

9 comentarios

Muy de acuerdo,..ahora pensemos: Si ese lanzador hubiera sido su hijo,..¿lo hubiera excedido tanto?. nada, que a dirigentes del Béisbol y los directores de equipos les exigen victorias a ultranzas en el terreno internacional, cueste lo que cueste,…y no importa que sea la Liga del Trapo. Pues nadie negará que este torneo mayoritariamente está compuesto de equipos con atletas pasados los 30 , muchos de ligas independientes , otros caminando al retiro y muchos que no los dejaron asistir. Pero eso no importa si hay posibilidades de que suenen las gangarrias del triunfo, si incluso se interrumpió nada menos que la misma Serie Nacional para buscar un oro cuéstele el brazo a Norge Luis o cualquier otro.

Lo que más me preocupa es que no es primera vez que sucede desde que la CNB decidió “proteger” los brazos de los pitchers…. es bastante inquietante….

Totalmente de acuerdo con tu comentario, yo añadiría que no debió lanzar el octavo, se corrió un riesgo muy grande, esos son peloteros de oficio, que hacen ajustes dentro de un mismo partido y quizás le hubiesen remontado el partido, había suficientes brazos para relevar el octavo y noveno, aunque creo que lo de Cionel Perez fue una muestra más del ego del Manager, al igual que en el III Clásico, en el noveno frente a Holanda, trajo a lanzar a los novatos y se nos fue el juego, en el equipo el Cerrador es el Cerrador, si en una ocasión te dio una BB, eso no es sinónimo de desconfianza, al contrario hay que darle la bola para que trabaje sin estrés y haga un buen trabajo, son cosas de las que le faltan a VM32, pero es algo difícil que aprenda porque no está en su temperamento, porque todavía piensa como jugador y si no todos vieron al Manager de Puerto Rico que prácticamente maneja el equipo sin tibieza y sin inmutarse, eso es profesionalismo.

Saludos a Todos

Se me olvidó en lo anterior, también el lanzador tiene culpa por no cuidarse el brazo, luego después culpamos a los técnicos como el Caso de Vladimir Garcia, que se quiso comer el velocímetro para ir a Japón y después culpó a la CNB.

Saludos nuevamente.

Muy atento al artículo y acertivo. Creo que Norge al menos quisiera ir a asegurar su futuro en lo que sabe hacer y en el don natural que le dió la madre natura..Además nunca he oido decir que en Cuba se haga la Tommy Jonnes que ojalá nunca llegar a ella en primera instancia…VM32 sigue trapeando el piso si ahora no es con Higinio es con el otro que pusieron…

Saludos Rey, mira en mi opinión, el manager tiene que conocer a su cuerpo de pitcheo y por tanto saber que es lo que puede dar cada pitcher, para eso el entrenador de pitcheo u otro técnico sigue desde la banca la actuación de los lanzadores y determina según su comportamiento cuando es el momento de quitarlo o dejarlo. Ahora bien es muy importante que todo el cuerpo de dirección y sobre todo el manager sepan previamente toda la estadística de los pitchers porque eso les da una idea de como lanzan a tráves de todo un juego, en este caso me refiero por supuesto a los abridores como lo es Norge Luis.
Hay un ejemplo en Grandes Ligas de esta forma de análisis y es con el lanzador cubano Roenis Elías. La dirección de los Marineros parece que vió que Elías perdía efectividad a partir del 5to inning y como mucho al final abría hasta el 6to inning y despues lo sustituían por un relevista, sin embargo hubo un día que se presentó en muy buena forma y logró una lechada, caminando toda la ruta y completando el juego.
Al final todo depende de la observación y de la estadística del lanzador en el juego para dejarlo trabajar o simplemente quitarlo, lo que no se puede hacer como tu dices es castigar el brazo del muchacho innecesariamente y dejarlo acumular lanzamientos sin necesidad. El ABC en los últimos tiempos dice o al menos es lo más común que los abridores caminen al menos 7 entradas completas, sobre todo los principales abridores de los equipos y depues entran los holders y por último el cerrador.
Por último si fue el muchacho quien quiso seguir, ahí tenía Victor que decirle que no, que hasta ahí las clases, y si fue el mismo Victor quien quiso que siguiera, pues estuvo mal también y nuevamente nos demuestra su mal proceder como manager, que por cierto el no poner en la alineación regular a Roel Santos es otro error de los suyos. Un saludo

RIESGO, esa es la clave de esa decisión descabellada. RIESGO que no quería correr VM32, pues es sabido que si no ganaba en veracruz era otra raya menos para el tigre en su calendario de “sub”. El fin justifica los medios, así de simple.

Pienso que a esa hora lo menos que piensan es en el brazo de Norge Luis. La medallita y el triunfo después de tantos reveses del mismo VM32 era algo que había que asegurar. El cansancio del pitcher no es sólo físico, es igualmente mental . Se mencionó a MadBum en este buen artículo, y creo que el zurdo debe haber salido mentalmente choqueado después de lanzar 5 entradas con ventaja mínima frente a los Reales. Bastaba ver cómo medía cada lanzamiento frente a sus rivales. Este escrito viene muy bien y está por ver si la federación le presta atención después que pase la euforia de la victoria.

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