55 SNB: Sobre el juego ganado, el “pitch count” y las injusticias con los pitchers

El espirituano Ismel Jiménez, dueño de un excelente promedio de ganados y perdidos, ha visto las consecuencias del exceso en su brazo. (Foto Sébastien Dion via Excambray)

El espirituano Ismel Jiménez, dueño de un excelente promedio de ganados y perdidos, ha visto las consecuencias del exceso en su brazo. (Foto Sébastien Dion via Excambray)

Por Reynaldo Cruz

Principio del quinto, el equipo a la ofensiva ha complicado al abridor del encuentro, y ya se le están terminando los lanzamientos. A pesar de la ventaja de ocho carreras (marcador de 9-1), la tensión aumenta, pues con dos hombres en circulación y apenas un out en la pizarra, se acerca el primer bate, un clásico “consumidor” de tiradores y con el pitch count[i] ya en 96, las posibilidades de terminar el inning, y por tanto, aspirar a la victoria, se reducen.

Entonces, en la cuenta de dos bolas y dos strikes, y tras dos foul-tips que no fueron retenidos por el receptor, el bateador en turno conecta una rolata que podría ser doble play con alguien más lento, pero que con él corriendo de home a primera es más difícil. El torpedero pasa al camarero, que vacila un instante, dando tiempo suficiente para que ya el tiro a la inicial sea innecesario.

El pitcher se va: ha realizado ya 103 lanzamientos, y por la reglamentación, le toca irse a las duchas, en favor de un relevista. Se siente molesto, y no es para menos, pues se vio obligado a realizar 32 envíos para el plato en un primer inning en el que los cinco bateadores a los que enfrentó le conectaron de foul con dos strikes al menos una vez cada uno. Sin embargo, no se siente agotado, cinco carreras de su equipo en esa misma entrada de apertura le permitieron relajarse y bajar la intensidad de los lanzamientos, al punto de permitir indiscutible en cada uno de los episodios en los que trabajó, incluyendo el tercero, donde finalmente le “ligaron” y le fabricaron una carrera.

El relevista se vira a primera base y ¿qué estaba haciendo ese corredor tan separado, perdiendo por ocho carreras? Final de la entrada, resolvió sin un lanzamiento. Entonces, en la baja del quinto, el conjunto muele en grande y fabrica siete anotaciones, para llegar a 16 y decretar el Super KO.

Un momento, ¿entonces el relevista ganó el partido sin realizar un envío al home y el abridor que trabajó cuatro y dos tercios y realizó 103 se fue sin decisión?

Pues sí, es esta la reglamentación vigente en Cuba, que obliga a todos los lanzadores a irse a las duchas tras el centenar de envíos, y que a veces (casi siempre) es totalmente injusta, principalmente con los abridores, que a veces necesitan de ganar los encuentros para que “los vean” y puedan ser considerados para el equipo nacional. Además, el sistema de remuneración que se está hoy vigente en la pelota cubana —que no es suficiente, y que podría ser mejorado— indica que un lanzador debería ganar una cantidad X de encuentros para ser tenido en cuenta para la bonificación monetaria. Entonces, estos lanzadores que realizan aperturas de calidad, pero que no ganan bien porque sus respectivos equipos no batearon o porque los relevistas que le siguieron no pudieron aguantar una ventaja mínima, se quedan sin marcar la cruz en el casillero privilegiado.

Por otra parte, esta regulación, establecida desde “arriba”, obliga además a los managers a establecer automáticamente la misma cuenta para todos los abridores, y tratar de “estirarlos” lo más que puedan, al tiempo que intentan usarlos en concordancia con la cantidad de días establecidos por el reglamento y no por la cantidad de días que pueda necesitar ese tirador luego de trabajar. Es además evidente, pues de los resultados que tenga un equipo depende la consideración que se pueda tener con ese director para dirigir una escuadra nacional, y a veces, hasta para permanecer en el puesto al año siguiente.

A esto, podemos agregar que la Serie Nacional parece más bien un curso de preparación para llegar al equipo Cuba, en el que a veces no son los mejores “alumnos” los escogidos, pero que sí impone a diestra y siniestra leyes que van en detrimento del espectáculo para “cuidar” a los atletas, aunque luego no importe que en el equipo nacional les hagan disparar 132 envíos como si fuera algo a lo que están acostumbrados. Entonces, no hay tanto interés en cuidar los brazos, al menos no todo el tiempo.

Entonces, nos preguntamos una y otra vez qué está pasando con los pitchers (por qué se lesionan tanto), cuando las respuestas están más que claras.

No estoy de acuerdo con al límite de lanzamientos (esto lo he dicho más de una vez ya), pero no creo que se pueda hacer mucho al respecto: la Comisión Nacional sí se centró en que esto era lo correcto o lo más indicado para proteger a los jugadores, y va a ser muy difícil cambiarles de opinión.

Algo en lo que si pueden influir anotadores y estadísticos es en determinar quién gana el encuentro, pues si el pitcher abandona el juego por exceso de envíos antes del quinto inning, debería existir una dispensa (no es ciencia avanzada, esto se hace en el Clásico Mundial de Béisbol) para que pueda ganar su partido. Por otro lado, sería interesante que el sitio oficial de la Federación Cubana de Béisbol habilitara la estadística de quality starts[ii], para que se contabilizaran, e incluso, que se ubicaran por orden los 30 más altos Game Score de la temporada, para ver qué lanzadores son los que más se repiten.

En realidad, estas estadísticas son más útiles a la larga, pues en muchas ocasiones los abridores, luego de ser maltratados físicamente y de haber realizado un buen trabajo en el proceso, se van del juego sin decisión. Y sobre los brazos, solamente esperemos que entren pronto en razón, para que los pitchers no sigan sufriendo las consecuencias fatales de este proceso.

Resultados de ayer: CAV 8-IJV 0, MTZ 7-CMG 1, HOL 3-ART 2, GRM 6-PRI 3, IND 11-SCU 2, GTM 10-CFG 3.

[i] Pitch count: Cantidad de lanzamientos efectuados por el pitcher en el encuentro

[ii] Quality starts: Aperturas o salidas de calidad, normalmente establecidas entre 50 y 55 puntos de Game Score

3 comentarios

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Ahora que toque la puerta de Higinio Velez “Lindoro Incapaz” para ver si le ayuda a mantener su familia.
Por eso Yulieski dijo, nooooo, no soy maquina, a Japón de nuevo detrás de la anterior serie nacional para luego volver a la siguiente, es imposible que un atleta juegue de forma continua, solo a un imbécil como Higinio se le ocurre semejante estupidez.

Y donde se ven los comentarios.????????

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