¿Réquiem por la pelota cubana? Esperemos que todavía no

El Premier 12 dio muy pocas alegrías a los cubanos. (Foto: Ricardo López Hevia/ Granma)

El Premier 12 dio muy pocas alegrías a los cubanos. (Foto: Ricardo López Hevia/ Granma)

Por Reynaldo Cruz

Luego de la actuación del equipo cubano en el torneo Premier 12, hubo más de una persona que declaró que la pelota cubana estaba definitivamente perdida, que este ha sido el peor equipo que Cuba ha presentado en un torneo, y que sin dudas es necesario pensar y repensar la estructura de la Serie Nacional, sin dejar de tener en cuenta, por supuesto, las variantes de ataque dirigidas a Víctor Mesa. El cubano, conocedor de béisbol por excelencia (aunque esta facultad y este privilegio parece que se va perdiendo poco a poco), y ya no somos solamente árbitros de grada, sino managers de grada, peloteros de grada, comisionados de grada… una cosa sí es cierta, y esa es totalmente irrefutable: el estado actual de las cosas es insostenible, y si no llega pronto una revolución se corre el riesgo de perecer de manera impune en la primera ronda del Clásico Mundial de Béisbol de 2017, se caiga en el grupo que se caiga.

Lo peor podría estar por venir, pensé una vez hace no mucho tiempo, sin imaginar cuán acertados podían estar mis temores. Lo peor llega cada día, con cada entrega de la selección nacional cubana, o con los cientos de asignaturas pendientes o suspensas que se ven día a día en la Serie Nacional de Béisbol… no se puede aspirar a la excelencia cuando las condiciones están muy lejos de ella, y no hablo exclusiva o principalmente de las condiciones materiales, sino de otras condicionales que han estado golpeando de lleno al mentón del béisbol cubano de manera cruel e impune.

Resulta que en los últimos tiempos se ha tenido más que nada al éxodo de peloteros al exterior como condicional principal de los problemas que aquejan hoy al otrora pasatiempo nacional de los cubanos. Pero los peloteros que se van no son los únicos villanos de una historia que se va tornando reiterativa y cuyas escenas aparecen como déjà vu ante los atónitos ojos de los conocedores fanáticos cubanos, que comienzan una y otra vez a preguntarse qué es lo que está sucediendo, a sabiendas de que hay algo que va no mal, sino terrible. La pésima situación en la que se haya la base de la pelota cubana se encuentra marcada por la falta de implementos y los malos vicios que ha traído el sistema imperante de evaluación y estimulación. Éstos, más que nada, fuerzan a los conductores de la base a tomar medidas desesperadas que no son para nada las más adecuadas con el objetivo de inflamar su evaluación con un resultado de fantasía, aunque se hagan las cosas mal.

Pero sin lugar a dudas, lo visto en el #Premier12 fue algo totalmente distinto: en esta ocasión no se trataba de una situación en la que se pudiera culpar al mentor, o a un jugador o grupo de jugadores determinados. Si bien se hicieron cosas de manera errónea, comenzando con la selección del conjunto, las verdaderas posibilidades de este equipo estaban realmente por debajo de lo que se logró.

Al italiano Alessandro Maestri complicó las cosas a los cubanos. (Foto: Getty Images)

El italiano Alessandro Maestri complicó las cosas a los cubanos. (Foto: Getty Images)

Cuba perdió todos sus partidos sin arañar la carrocería de sus rivales y ganó tres encuentros prácticamente de puro milagro. Cuando una victoria ante un rival como Italia, arrollado prácticamente por todos los conjuntos del apartado aparece de manera tan agónica, artificial y dudosa, no hay vuelta de hoja: hay muchas cosas que van mal. Tal vez lo peor es que este fenómeno no es de nueva aparición, toda vez que en los últimos 10 ó 15 años siempre ha habido países que caen con facilidad ante todo el mundo y encuentran una perturbadora manera de complicar las cosas a Cuba. La justificación hasta aquel entonces era que todos esos conjuntos contaban con “un pitcher de talento” que en la mayoría de las ocasiones “reservaban para trabajarle a Cuba” y que por lo general tenía “los ojos de varios equipos de Grandes Ligas encima”.

Pero este no es el punto. El béisbol cubano se encuentra en estos momentos tal vez en el más turbulento status de su historia. Los rosters de los equipos de la Serie Nacional entre un año y otro cambian drásticamente, como mismo sucede con el equipo Cuba, debido principalmente a la ola de peloteros que abandona la Isla prácticamente de manera semanal y a otros que deciden no jugar más. Y aún así, esta no es ni remotamente la causa principal de los problemas, pues la motivación de aquellos que se quedan está cada vez más comprometida debido a la poca estimulación material que, a pesar de los cambios que se han hecho, no parece aumentar en absoluto. A esto hay que sumar que es evidente que el mundo entero se ha estado desarrollando mientras que Cuba se ha quedado en un limbo, como si se tratara de la película Los sobrevivientes, de Tomás Gutiérrez Alea, en la que los personajes protagónicos se niegan a evolucionar con la sociedad.

Esta imagen se repite una y otra vez. (Foto: Ricardo López Hevia/ Granma)

Esta imagen se repite una y otra vez. (Foto: Ricardo López Hevia/ Granma)

Las fórmulas y preceptos que una vez convirtieron a Cuba en una potencia beisbolera a nivel internacional son en estos momentos los arquitectos del derrumbe y el colapso de la pelota cubana, que se retuerce no solamente en ultramar, sino en los mismos cimientos que apenas sostienen con vida al pasatiempo nacional de los cubanos.

Durante años, dormimos creyendo que Cuba era sin dudas la súper-potencia en el béisbol, y hay que tener en cuenta que sí podría haberlo sido, pues hasta el año 2007 la Mayor de las Antillas prácticamente dominó el panorama internacional, manteniéndose incluso a flote por casi una década luego de la llegada de los profesionales en 1998. Pero cuando el éxodo se tornó indetenible, desesperado y descontrolado las cosas comenzaron a trastabillar de manera notable, y la desaparición del podio por parte de Cuba en las tres últimas más grandes competencias internacionales que se han celebrado no hacen sino exacerbar los temores de muchos e inundar las redes sociales y los foros de distintos sitios de comentarios que –sin tener en cuenta su razón o acierto– tienen una causa bien definida y son la más lógica respuesta ante la eventualidad que nos ocupa.

Por desgracia para aquellos que han intentado derribar a la pelota del pedestal en que la tienen los verdaderos cubanos, hay aún mucha gente capacitada para emitir criterios duros y por suerte para el deporte algunos de ellos tienen una voz lo suficientemente creíble y de alcance para ser escuchadas por algunas personas. Esos que tienen instalado por default en sus cerebros el objetivo principal no dejar morir el béisbol (que nada tienen que ver con aquellos que gozan de las prebendas de la ineficaz directiva de la pelota cubana) harán todo lo posible por mantenerlo respirando, pero no sabemos por cuánto tiempo puedan lograrlo. Aquellos que aparentemente tienen como misión de vida la aniquilación de este deporte son contradictoriamente los encargados de velar por su supervivencia, lo que hace bastante difícil que el organismo se mantenga vivo de manera funcional.

El futuro es más incierto tal vez que el de Jon Snow, a menos que aparezca una mágica mano como la de Melisandre o alguien más, o que sea verdad que el muchacho es mitad dragón para que resurja de sus cenizas.

El cubano Yadir Drake jugó en el Prmier 12 por México. La escena se torna más y más recurrente. (Foto: www.albat.com)

El cubano Yadir Drake jugó en el Prmier 12 por México. La escena se torna más y más recurrente. (Foto: http://www.albat.com)

Hay que poner los puntos sobre las íes y decir las cosas donde van. Cuba es el único país que no puede, por políticas internas y externas, pero políticas al fin y al cabo (así que nada bueno puede salir de ellas), contar con su talento de Grandes Ligas para el Clásico Mundial de Béisbol, como tampoco puede (o es que ni si quiera le interesa) contar con algunos peloteros que ya no están en Cuba, pero que aún no han llegado a las Grandes Ligas y se desempeñan en diversos circuitos, para un torneo como el Premier 12. Pese a que se rumora que ha habido conversaciones entre Cuba y la MLB, una solución inmediata a este asunto podría vislumbrarse con una posible licencia para ciertos y determinados atletas para que puedan representar a su país en distintos eventos. Pero esto también tiene que partir de una voluntad propia del país de aceptar de vuelta a sus hijos, muchos de los cuales arden en deseos de defender los colores de la bandera cubana, aunque hayan decidido vivir en otro lado.

Otro aspecto en el que el país debe tener voluntad y carácter receptivo es precisamente en aceptar consejos y sugerencias que vengan de afuera, sobre todo teniendo en cuenta que en estos momentos las fórmulas aplicadas siguen sin “adivinar” el resultado, sobre todo porque se trata de aplica el método de ensayo y error y ver si la buena fortuna decidía estar de nuestro lado.

Es demasiado profundo el foso en que se haya la pelota cubana, sobre todo porque la crisis no es tal si se mira exactamente la cantidad de peloteros cubanos que están brillando en la Gran Carpa: más que Japón o Corea del Sur, equipos que sin dudas superan a Cuba en los últimos tiempos en eventos internacionales. Sus ligas son más fuertes que la cubana, y aún teniendo la oportunidad, llegado el momento, ya sea por vía del Posting System o porque se alcanza el status de agente libre por años de servicio, hay muchos de esos jugadores que optan por quedarse en su tierra y no perseguir el sueño de las Grandes Ligas.

No existe manera de convencer a los peloteros cubanos de que existe un mejor camino, y muchos de los que se quedan acá lo hacen, más que con las esperanzas de que las cosas cambien para bien, por motivaciones puramente personales que hacen que no conciban una vida si no tienen la posibilidad de ir cuando les plazca a sus casa o a ver a ciertos y determinados familiares.

O sea, que la solución a largo plazo (porque a corto o mediano plazo cualquier medida solamente tendrá resultados cosméticos) radica en revolucionar totalmente a la pelota cubana, comenzando por la dirección nacional, sin dudas la más ineficiente que se ha tenido jamás. En su defensa, solamente podemos decir que han tenido que obrar en el escenario más complejo que ha tenido la pelota cubana en su historia, aunque esto no justifica para nada un tan largo período de mandato sin resultado alguno.

En primer lugar, es necesario contar con una dirección nacional de béisbol que esté dispuesta a realizar cambios drásticos y a reinventarse de la manera más rápida y menos traumática posible, sin alterar la armonía en un equipo de trabajo que debe funcionar como un ente y que tenga el desarrollo del béisbol cubano como meta principal, más que los objetivos económicos y las a veces oscuras ambiciones personales. Esta directiva debería darse a la tarea, principalmente, de cambiar los métodos de trabajo que tienen sumida a la pelota de la base en la monotonía, la falsedad, las mentiras y el fraude, que no podemos negar que existe, sobre todo con la presencia de los “forros”, una medida desesperada que toman algunos entrenadores cuando saben que los frijoles de sus hijos están en juego pese a haberlo hecho todo de la manera correcta.
La nueva dirección no podría bajo ningún concepto tener el control absoluto sobre el béisbol, aunque sí debería fiscalizar y tomar las decisiones que no violen las leyes del país sin tener que pasar por trabas burocráticas o pedir permisos al Estado. A su vez, debería estar lista para negociar con el Estado ciertas y determinadas cuestiones que le impiden desarrollarse debido a políticas existentes, y debería estar dispuesta a persuadir de manera incansable y eterna al Estado para que elimine ciertos y determinados “problemas” que, por razones políticas, impiden que se acometan acciones para dar solución a la problemática de la pelota.
Estas figuras, más que políticas deberían ser figuras de béisbol, que sangren por el de verdad y no que pretendan desangrarlo para vivir mejor.

En segundo lugar, la actual estructura de la Serie Nacional es sin dudas decadente. Para nadie es un secreto que en Cuba no hay suficientes peloteros de calidad como para armar 16 equipos, u ocho, o seis. El recién finalizado torneo dejó un sabor amargo y ácido en las bocas de los fanáticos, que ahora más que nunca están convencidos de que se llegó al punto de no retorno. Modificar la estructura de la Serie Nacional, no para hacerla más competitiva, sino para hacer a sus actores más competentes, debería estar resaltado con marcador en la agenda de la dirección nacional de béisbol. Pero como siempre, el sentido común será uno de los últimos invitados a la fiesta.

En tercer lugar, se requiere que haya inversión extranjera en el béisbol. La forma actual es prácticamente insostenible, y el índice de permanencia en el campeonato nacional cubano es cada vez más bajo. Una gran parte de los nuevos prospectos están más centrados en usar la Serie Nacional como rampa de lanzamiento hacia lugares más lejanos. Sin economía que respalde salarios decentes para los peloteros no puede asegurarse una competencia atractiva para ellos, y por ende con la calidad requerida. El proceso de apertura de Cuba debe ser –para bien mismo no solo de la pelota, sino también del país– irreversible, por lo que volver a la época de las restricciones provocadas por mentalidades estancadas en la Guerra Fría sería catastrófico, y provocaría la muerte casi instantánea del béisbol.

En cuarto lugar, no podemos seguir aspirando a tener éxito si no tenemos la capacidad de hacer lo que debemos hacer para competir en igualdad de condiciones. Es decir, permitir regresar a Cuba a aquellos que lo deseen, permitir que jueguen en la Isla peloteros de otras nacionalidades, y permitir que para los eventos internacionales, dependiendo de cuáles éstos sean, estén disponibles las figuras cubana del mismo nivel que aquellas de otros países que participarán. Se trata esto de un paso bilateral, una decisión que depende en cierta medida (dígase Clásicos Mundiales) de dos naciones en lugar de una, pero es Cuba quien debe dar la primera muestra de voluntad, es quien debe acoger a aquellos que han decidido no estar más en Cuba, sobre todo porque las motivaciones han estado en la inmensa mayoría de los casos alejadas de la política.

En quinto lugar, es necesario que comience a aislarse al béisbol de la política, y que las decisiones que se tomen en torno a este deporte sean tomadas por una persona que tenga solamente en sus mira los intereses deportivos y de desarrollo del béisbol, y no se esconda detrás de motivaciones políticas para justificar su incompetencia. Esto provocaría que los jóvenes sientan un poco más de atracción por el béisbol, aunque debería ir aparejado a un cambio total en el discurso de aquellos que cubren la pelota, totalmente comprometidos con la directiva imperante, por lo que apenas se atreven a señalar con el pétalo de una rosa problemas medulares que podrían tener solución de haber una voluntad para ello.

Hay mucho más, pero dejemos las cosas por ahora ahí.

En cierto modo, todo está relacionado con una serie de acciones que podrían acometerse y que traerían una leve solución al problema. Pero si somos totalmente sinceros, y teniendo en cuenta cómo son actualmente los escenarios en países como República Dominicana, Venezuela, Panamá, México o Puerto Rico, no podemos esperar que el béisbol cubano (al menos en el plano doméstico) vuelva jamás a ser el mismo. El destino de la Liga Cubana o la Serie Nacional está probablemente sujeto a correr la misma suerte que sus rivales de la antigua o la actual Serie del Caribe. No hay en Cuba un desarrollo económico ni remotamente similar al existente en Japón o Corea del Sur como para aspirar a tener una liga igual de competitiva, desarrollada y bien organizada, por lo que el panorama se antoja bastante sombrío, con un destino hasta peor que el de las naciones caribeñas, si no se acometen acciones directas y audaces, como la ya mencionada inversión extranjera.

Luego de haber optado por no ganar millones como jugador y una exitosa carrera como manager de Series Nacionales, Antonio Pacheco (#6) se fue de Cuba. (Foto: The Telegraph)

Luego de haber optado por no ganar millones como jugador y una exitosa carrera como manager de Series Nacionales, Antonio Pacheco (#6) se fue de Cuba. (Foto: The Telegraph)

Tal vez una de las señales más fidedignas de lo mal que van las cosas sea precisamente le ola de peloteros retirados que se encuentran hoy abandonando la nación: aquellos Antonio Pacheco, Lázaro Vargas, Gabriel Pierre y otros, que en algún momento de sus carreras deportivas en activo podían haber decidido irse del país y ganar ciento de miles o millones de dólares y lo están haciendo ahora, con posibilidades de ganar mucho menos, son tal vez la más clara evidencia de que la situación actual que vive el béisbol debe cambiar si se quiere la supervivencia del deporte. Ya no es solamente el desarrollo lo que está en juego, sino la existencia misma de la pelota cubana.

Por fortuna, quedan vestigios de vida: cada pelotero cubano que llega a lo más alto del béisbol profesional nos demuestra que sigue habiendo talento, aunque a los que estamos acá no nos toque disfrutar de sus hazañas y la televisión nos los tenga vedados. Pese a los claros esfuerzos por destronarlo, el béisbol sigue empotrado en el alma del cubano, en ocasiones de manera innata, y a pesar de las decepciones –haciendo acuse tal vez de algo de masoquismo también– hay quien seguirá levantándose a las cinco de la mañana para ver un juego, y volverá a decepcionarse con un mal resultado, por esperado y poco sorprendente que pueda ser.

9 comentarios

En primer lugar quiero felicitar a Reynaldo Cruz por este excelente análisis del Beisbol cubano, él, es un perseverante periodista, que ama profundamente el Beisbol, y no se ha dado por vencido, y cada vez que se sienta a escribir llega más profundo sobre el tema en cuestión, eso en contraposición de la mayoría de los periodistas que prefieren callar, porque en honor a la verdad es una pelea desigual, pues los responsables de esta situación son a la vez los que tienen el absoluto poder, yo amo tanto como Reynaldo el Beisbol, no fui entrenado para escribir, pero si para ver la letra pequeña del discurso oficial de Cuba, y eso me permite asegurar que la autodenominada generación histórica de la Revolución no dará un paso atrás fácilmente, remito a leer el discurso del flamante Presidente del INDER en Matanza hace solo unos días, en y cito “Antonio E. Becali presidente del INDER, repasó la historia y recordó que el 19 de noviembre de 1961 en el primer consejo voluntario deportivo, el entonces primer ministro, Fidel Castro, expresó que la actividad del músculo iba a ser un derecho de la población y no de una minoría, el deporte libre prevalecerá sobre el deporte esclavo. “Esa es la esencia fundamental y la prioridad de nuestro organismo en el presente y en el futuro, mantener aquellos conceptos expresados por Fidel”, subrayó el máximo responsable del INDER durante un encuentro con periodistas.
Higinio Vélez, es un incompetente, pero no es responsable de no hacer lo que hay que hacer, él no tiene facultad para moverse un mm de la línea trazada, si por algo se ha mantenido allí contra viento y marea es por su servilismo, al finalizar el II Clásico mundial ultimo evento de Beisbol que el gran líder siguió públicamente escribió en una reflexión que “nos quedamos detrás, y nos llevara mucho tiempo en poder revertir esta situación”, fustigo los errores de Higinio manager y jamás volvió a decir palabra alguna sobre la pelota, literalmente se bajó del tren de las derrotas, y Raúl heredo demasiados problemas urgentes, y unido a su histórico desinterés por el Beisbol no se ha metido en el tema, todo depende del octogenario Gallego Fernández, que a esta altura del partido prefiere morir sobre las cenizas del Beisbol que iniciar un nuevo derrotero. Como bien describe Reynaldo, la serie nacional y el Beisbol en su conjunto no podrán ser rescatados si no se cambia, si no se inicia la evolución del Beisbol.
Llegar a un acuerdo con MLB puede ser una solución para tener un equipo digno en un clásico, pero no fue, no es ni jamás será una solución para la serie nacional, hacer una liga profesional al estilo de Dominicana es la única solución, pero eso pasa por torcer el brazo, y eso realmente lo dudo, leer nuevamente las palabras de Becali, dictadas desde la oficina de Alfonsito Borges.

como cruz sangra por una profunda herida merece respeto. siente hondamente los continuos fracasos de nuestra pelota y sueña perennemente en su solucion. pero el asunto no esta en la direccion de la pelota cubana, ella no puede hacer nada porque tiene las manos atadas. el problema del beisbol es el mismo del volley: una dolorosa falta de motivacion que los estamentos nacionales no estan en condicion de asimilar. desde hace muchisimo tiempo se termino la etapa donde nuestros atletas recibian lo mas importante para vivir. hoy las expectativas son mayores y todos en cuba saben donde conseguir lo imprescindble para ello. por eso considero que una de las peores disquisiciones son los ataques a la serie nacional, el principal espectaculo, señores espectaculo, del pais y elemento vital en la consecución del orgullo por el terruño. eso es otra cosa bien distinta y lo mejor sera elevar todos los niveles a su alrededor. por otro lado, los peloteros que firman son jovenes y salen de nuestras academias; entonces no se trabaja mal. pero si ud tiene presente todo el tiempo que en sus manos está la posibilidad de ganar mas por hacer lo que mas le gusta y para lo que mas esta dotado, su cerebro esta todo el tiempo en la noble tarea de vivir mejor. es simplemente que se viven otros tiempos y el deporte aun tiene sus limitaciones impuestas. una vez ana fidelia quirot recibio un premio internacional junto a tiger woods: alguien puede imaginar que puede haber en el cerebro de esa niña cuando su talento la puso al mismo nivel que el atleta mejor pagado del mundo. en una epoca, palabras de un viejo director del inder, los atletas criollos eran heroes… pero ahora las cosas son bien distintas, las necesidades han cambiado.

Reynaldo tu trabajo es amplio y claro, concebido con mente abierta y sin parcializacion. Tu opinion y tambien la opinion de todos merece respeto y no porque haya heridas sangrando sino por ser un derecho basico de los seres humanos. El exodo de peloteros es un fenomeno producto de una crisis generalizada de perdida de valores donde la gente ha conocido bien la catadura bivalente de quienes les piden austeridad mientras sus familias viajan como principes por Europa. El pelotero quiere, al menos suena, que sus hijos tambien puedan tener una mejor vida y no hay arenga que los detenga. Aparte de esto, los dinosaurios enquilosados en metodos y filosofias muertas no quieren cambio porque humanamente ellos no lo necesitan y porque todo cambio implica riesgos que ellos no quieren correr. La serie nacional dejo de ser un gran esectaculo hace ya unos cuantos anos, ya no es ni un circo. !6 equipos es una idea descabellada fuera de ttiempo y de lugar. Yo me pregunto por que no hay otras diversiones en el pais con ese fabuloso clima que tiene la isla, debia haber musica por todas partes, bailes, expendios de comidas y bebidas, actividades culturales., cine, etc, etc. Te felicito por tu empeno pero no le pidas peras al olmo. Saludos

16 (dieciseis) equipos es una idea descabellada fuera de ttiempo y de lugar

Amigo Rey has dicho verdades como castillos. Certero análisis que ojalá de él tomen nota quiénes tienen que, de una vez por todas, tomar las decisiones que hacen falta para levantar nuestro beisbol. Desgraciadamente no hay voluntad para hacerlo como se debiera, al menos nada indica, por el momento, que se vaya a hacer algo al respecto.
No hay que ser mago ni adivino para encontrar la luz al final del túnel. Las soluciones están ahí al alcance, solo esperan por alguien que las recoja y las ponga en marcha, ¿Pero quién tira la primera piedra?. Sin duda alguna es el gobierno cubano, su máxima dirección quién tiene que acometer y decidir los cambios, ni el INDER, ni Heriberto; ni Higinio, ni el gato Félix, son ellos, los de arriba, los que siempre dicen la última palabra y ahora no va a ser distinto. Las nuevas actuaciones deben abarcar a todos los deportes, porque en Cuba no es solo el beisbol el que está en crisis, son todos los deportes. Eso implica un cambio total de mentalidad en el terreno político, económico, social y deportivo que se ajuste a los nuevos tiempos y no un lavado de cara como han estado haciendo hasta ahora, a cuentagotas y siempre detrás del palo y pidiendo el último.
Lo vuelvo a decir una vez más: El mundo y por tanto el deporte, han cambiado, ¿Está dispuesta Cuba a cambiar?, ¿Están dispuestos a actuar rápido, o en cámara lenta, como lo han estado haciendo hasta ahora?. Esperaremos sentados, ¡y cuánto quisiera equivocarme!.
Analizando el magnífico artículo de Rey, quiero comentar alguno de sus puntos:

Primer punto: Lo que dices ahí Rey, es practicamente imposible, sería sin duda alguna la solución, pero mucho tendrán que cambiar las cosas para que eso suceda. Urquiola es un ejemplo del hartazgo en este sentido. La dirección del beisbol no es independiente, a partir de ahí ya todo se va al garete.

Segundo punto: La estructura no era un problema, en mi modesta opinión. Para un país de gran desarrollo en el beisbol (subvencionado desde fuera por supuesto), su deporte nacional y orgullo de todos, se podía dar el lujo de tener 16 equipos y hasta una segunda y tercera división. En estos tiempos, sí se convierte en un problema porque es muy difícil mantenerla con 100 peloteros que se van anualmente de la isla. Esa sangría, un país como Cuba no la puede aguantar, es insostenible. Ya pueden hacer 1000 estructuras, que la calidad brillará por su ausencia.

Tercer punto: En cuanto a la inversión extranjera, ni siquiera eso lo veo factible, ¿Quién arriesgaría su dinero en un país como Cuba?¿Sería rentable para alguna empresa, invertir en un campeonato cubano?. Lo que me parece más lógico es que si fructifican las relaciones con las Grandes Ligas, esta organice en Cuba una especie de liga Rookie, como la Dominican Summer League que sería muy bueno para el beisbol cubano, si se dan y crean las condiciones favorables para ello.

Cuarto y Quinto punto: Totalmente de acuerdo con Rey en sus planteamientos. Una vez dije en un comentario que como se sentirían los Pacheco, los Linares, los Kindelán, viendo que lo que antes era malo, ahora es bueno, es decir que aceptar millones de dólares era malo y sin embargo ahora otros jugadores han tenido la suerte de firmar contratos por cantidades millonarias y además permitido por el gobierno, ¿Cómo se pueden sentir?.
El beisbol cubano no es sólo la Serie Nacional, son las Grandes Ligas, las ligas invernales, las ligas menores, la liga japonesa, la coreana, la de Taipei, las ligas mexicanas, las ligas europeas, los que juegan ahí son también cubanos, si no se cuenta con ellos estamos condenados al fracaso más absoluto, es hora de que ellos también nos representen porque lo siguen haciendo con orgullo en cualquier terreno y no solo los jugadores, también entrenadores, managers, técnicos, mucho material humano con el que podemos contar y muy seguramente estaran la mayoría encantados de llevar las cuatro letras. Un solo beisbol, ahí está la solución.
Un saludo

Coincido con mucho de los puntos que toca tanto Reynaldo como el “team Cuba de Foristas” que participa en este blog,decididamente las decisiones que se tomen con el Beisbol tienen un punto de mira fijo,El Estado Cubano,porque La SN y sus entidades” regentes” no tienen la autonomia para decidir que rumbos y estrategias va a seguirse con La Pelota,en el ya distante 1998,Juan Pablo II decia:” Que Cuba se abra al mundo y El Mundo se abra a Cuba”,simplemente es hora de Unir,escuchar,debatir,y a partir de ahi trazar el camino,con la participacion de todos,los de dentro y de fuera,sin exclusiones,lo primero es concientizar hay un problema,porque aun se sigue creyendo,por conveniencia,acomodamiento,prebendas que NO,entonces partiendo de ahi LA VOLUNTAD DE QUERER REVERTIR EL STATUS QUO,en el que hoy esta la pelota Cubana,el mas reciente proyecto que vio trunca las alas justo sin echar a volar,fue el Salon de la Fama del Beisbol Cubano,hicieron y recontra hicieron para obstinarle la vida a Ian Padron y un grupo de personas que tuvieron el tino,animo y VOLUNTAD de rescatar la memoria historica,prohibiciones,circulos cerrados,directivas,hasta que el muchacho se tuvo que ir ademas de por el nacimiento de un hijo para evitar la presion a la que lo estaban sometiendo,al final sera algo mas que murio sin nacer;otro proyecto super interesante y utilisimo es el Grupo Independiente de Sabermetria,sres hay interes foraneo en esas personas,hay un software puesto a disposicion del Beisbol Cubano,recuerdo haber leido una entrevista a estas 2 personas(no se si hoy sean mas),donde dieron sus criterios sobre la conformacion del equipo Cuba al ultimo Clasico y toda esta informacion recopilada la brindaron a la FCB,han brindado su ayuda desinteresada y ha sido desestimada por no decir tirada a basura,en un mundo deportivo donde la ciencia y el deporte andan de la mano,y en un espectaculo magro y de muy mal gusto,ningunearon la visita de Ken Griffey Jr y el otro estelar ex big leaguer,SS quien ademas dirijio a Brasil en el pasado WBC( no recuerdo su nombre),supongo las alarmas de scout,robo de talento,etc,no pararon de sonar y por ello mejor pasarlos por alto o ponerlos a entrenar muchachitos,en una paranoia que ya no se sostiene porque los 100 que no estan de la Serie pasada lo hicieron por propia voluntad,sres ya no son atletas que llegan a SN,ya son muchachos de categorias inferiores,el hijo de Lazaro Vargas es un ejemplo y como el unos cuantos,o se hace lo que hay que hacer o estaremos condenados a seguir en las mismas o peor,si ya se permite a los medicos”desertores” regresar,porque a los atletas no?,supuestamente aquellos tambien abandonaron “una mision”,y que conste que alzo las 2 manos y voto porque asi sea,lo que pido es que se haga extensiva al beisbol,no me canso de leer o escuchar estudio y mas estudios,cuando se le pregunto al Comisionado sobre este particular,dijo se esta ESTUDIANDO,EVALUANDO,igual ahora con la participacion en la Liga CanAm,se estudia,tanto estudiar para terminar suspensos,VOLUNTAD ES LA PALABRA DE ORDEN,saludos al pikete.

Reynaldo, team Cuba de foristas, aca otra arista de esta telenovela, CONTRATACION en Colombia.
Según Ernesto Ruiz Jiménez, comisionado provincial: «Sí, estas conversaciones están bastante avanzadas, aunque todavía no hay una confirmación muy exacta por parte de la Comisión Nacional. Pero sí nos dicen que hay avances, que de confirmarse en este primer grupo estaría Freddy Asiel».
Ante la interrogante lógica del término de las negociaciones por la premura que significa el inicio de la competición, Ruiz Jiménez respondió. «Las conversaciones son de hace más de un año, se pensó que en un primer momento iría un grupo de 25 atletas; eso al parecer quedó trabado porque la parte colombiana no garantizó todo lo requerido. Es cierto que ya empezó el campeonato, por eso es que no sabemos qué parte de los atletas irá. Ellos querían ampliar el campeonato a seis equipos, pero eso, evidentemente, quedó solo en deseos. Ya empezaron con cuatro. Hasta este minuto no conocemos el final de dichas conversaciones con Freddy, solo que existen». Off the record, el comisionado comentó que dentro de las negociaciones se habían mencionado nombres como Ariel Borrero (quien mantiene su decisión de retirarse del «Villa Clara»), del segunda base Andy Sarduy, el antesalista Yeniet Pérez, y los jardineros Leandro Turiño y Lázaro Ramírez. Una visita al estadio Sandino realizada por Omar Linares —ahora en la pelota profesional de Nicaragua— también abrió el camino de atletas villaclareños a negociaciones con la liga nica.
MI OPINION:
De que estamos hablando, decía Elio Reve, y dice Elito Reve, pero resulta que la FCB es la que esta no Reve sino al revés, NO CLASIFICAR negocio redondo dirán el próximo año los atletas, si los equipos que no clasifican los premian con contratos a sus principales figuras, DONDE QUEDO YO, dirá la Serie Nacional, por cierto de que refuerzos estamos hablando, si se van a Colombia Lahera, Freddy Asiel y Bicet, cuales pitcher quedan en los equipos no clasificados, la incapacidad y la estupidez de Higino es de tal magnitud que envió a Cepeda de NPB a Colombia, permitirme reír como decían en jura decir la verdad; jajajajajajajajaja.

?Donde esta el manager de los Cuban Sugar Kings que desde Noviembre 24 no nos escribe nada? Reynaldo, le deseamos que este bien y que pronto aparezca con uno de sus articulos estelares para volver a intercambiar. Saludos

DESDE EL AÑO 2000 veo con preocupación la tendencia a la baja del beisbol cubano, hay que hacer UNA REVOLUCION en ese beisbol y quitar a la MAFIA que vive de él, eduquen a los Directivos y Directores ( como V .Meza que cree que maltratando a los peloteros van a rendir mas) Que el señor don Raúl haga algo para evitar lo peor, por favor, salven al beisbol cubano!

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