MLB-Cuba: ¿Qué hay de mal con los peloteros cubanos?

Héctor Olivera ha sido el último de los cubanos que se mete en problemas. (Foto: USATSI)

Héctor Olivera ha sido el último de los cubanos que se mete en problemas. (Foto: USATSI)

Por Reynaldo Cruz

En los últimos tiempos, se ha hecho común la pregunta de muchos respecto a lo que está constantemente sucediendo con los peloteros cubanos en los últimos tiempos. Entre los excesos de Aroldis Chapman, las locuras de Yasiel Puig y ahora el delicado incidente que involucra a Héctor Olivera, muchos pueden tener la tendencia a pensar que el pelotero latino —y en particular el cubano— es un ente problemático, una bala perdida que no se sabe en qué momento va a golpear o a quién. Este fenómeno tiene una explicación más lógica que el componente étnico que muchos podrían querer darle, y se remonta a los principios de su formación como atleta.

Para nadie es un secreto el status que conservan ciertos peloteros cuando llegan al estrellato en Cuba. En algunas ocasiones, y dependiendo de su nivel o su actitud, llegan a ostentar una condición de intocables que les hace rayar en la impunidad, y que a la larga tiene consecuencias nefastas para el propio atleta o para los demás.

En más de una ocasión, un exceso de alguno de los deportistas o personalidades del deporte en Cuba ha sido cubierto o silenciado, y en esto la prensa tiene también su dosis de culpabilidad, pues el código de ética es muy estricto, e impide que alguien se haga eco de chismes que puedan afectar la imagen de alguna personalidad. Aunque quien afecta su imagen es el propio transgresor, y no quien reproduce en la prensa lo sucedido, la línea entre un “palo periodístico” y una sanción por violar el código de ética y afectar la imagen de una gloria deportiva es tan delgada y borrosa, que nadie se atreve a transitar por sus inmediaciones.

Algunos de los casos han involucrado acciones propias de ser llevadas a los tribunales, pero las medidas o sanciones no han pasado de una palmada en la mano, un regaño y a veces una sanción leve que se ve además reducida por la grandeza del implicado o por buen comportamiento (sin contar a veces con las necesidades o los intereses de la Federación Cubana de Béisbol. Aunque la prensa calla estos acontecimientos, todos los jugadores lo saben, las cosas se filtran y de ellas se habla en los pasillos, al punto de que todo termina en boca de la gente, como cualquiera de las clásicas “bolas”, y los periodistas se lamentan una y otra vez de no poder esclarecer los hechos, que se vuelven más terribles o benévolos, dependiendo de la versión escuchada por el relator callejero, o de sus simpatías o antipatías hacia los involucrados.

Por eso, en ocasiones aparecen declaraciones como parches, que surgen una vez que el transgresor pierde su status de favorecido o protegido, y que se ve a las claras que más que una denuncia a la ofensa, es parte de un proceso de vendetta personal provocado por la actitud del protégé hacia sus hasta entonces benefactores.

Son innumerables los casos que podríamos mencionar al respecto, desde la agresión de Michel Enríquez a José Pérez Julién hasta la de César Valdés a Sigfredo Barros, pasando por los constantes infortunios de Víctor Mesa o las ofensas verbales de Roger Machado a Yanet Moreno. En casi todos los casos las sanciones fueron demasiado leves, y los transgresores siguieron conservando intactas sus respectivas condiciones de grandes, mientras que otros como Gabriel Pierre, Pedro José Rodríguez o Alberto Martínez fueron víctimas de circunstancias desfavorables y de no gozar del favor de los decisores.[i]

Todo esto es conocido por los atletas cubanos, que una vez que llegan a otro país, creen que pueden continuar con esta actitud sin escapar de los paparazzi, los bloggers, los cazadores de chismes o la ley. Las cosas que normalmente no les cuestan caras en Cuba por su status de estelares, en el mundo de las Grandes Ligas sí tienen consecuencias, sobre todo por lo estricto de las leyes, por el trabajo que está haciendo la Major League Baseball por mantener su imagen como defensora de las buenas actitudes, y en una importante medida, por su condición de inmigrantes.

Los desafortunados eventos que han involucrado a los Aroldis Chapman, Yasiel Puig y más recientemente Héctor Olivera no son hechos que sorprendan mucho. En estos tres casos particulares, solamente Olivera no tiene —que sepamos— un desafortunado incidente en Cuba que no haya sido dicho por la prensa o que no haya llevado una sanción lo suficientemente severa (aunque sí llevaron sanción).

Los que mienten sobre la edad, lo hacen es algo que han aprendido acá, desde las categorías inferiores, cuando un entrenador necesita utilizar un “forro”[ii] para ganar, y la mentira se va alargando y ampliando hasta que explota cuando un agente descubre el “error”, como le sucedió al pinero Félix Pérez.[iii] En los otros casos, esa mentalidad provocada por la condición de prácticamente impunes que ostentaban en Cuba se magnifica con unos millones de dólares en el banco y la idea de ser una celebridad conocida en toda una gran ciudad norteamericana o en todos los Estados Unidos. Al final, chocan contra el muro de la intolerancia ante ciertas y determinadas acciones, y caen en boca de la gente y de una prensa que se da banquete con estos escándalos.

No es precisamente el dinero o la sociedad en que están en estos momentos lo que ha provocado sus actitudes, aunque es bien claro que ha sido esto lo que ha inflamado esa mentalidad de intocables. Cada pelotero cubano que salga del país con esa proyección terminará sucumbiendo ante su propia ignorancia y desconocimiento, y descubrirá que las reglas son iguales para todos, o que deberían serlo.

No se trata ahora de satanizar a los peloteros cubanos que se marchan del país, pues en la mayoría de los casos, estas actitudes tienen su origen en el mismo lugar donde se hicieron atletas, y todos sabemos lo difícil que es despojarse de ciertos vicios y hábitos. Los incidentes que han tenido lugar hasta hoy deberían servir de escarmiento a los futuros ligamayoristas, quienes deberían mirarse en el espejo de aquellos que pagaron caras sus indiscreciones para no cometer el mismo error.

Alguien más que debe aprender de esto son precisamente Cuba y la MLB: nadie puede descartar el trauma al que se exponen estos hombres huyendo ilegalmente del país, poniéndose a disposición de buitres que intentarán sacarle hasta el último centavo, y a veces siendo secuestrados y amenazados por poderosos criminales, tenga también algo que ver en estas reacciones violentas o excesos de locura. Un acuerdo entre Cuba y la Major League Baseball podría no solo evitar estos percances, sino también acercar a los peloteros que se encuentran en Cuba a las Mayores para que vean de primera mano todo lo que puede sucederles si no mantienen la disciplina, la ética y la seriedad.

[i] Gabriel Pierre fue suspendido de por vida por un hecho que no se acerca ni remotamente al que involucró a Michel Enríquez, cuya sanción fu incluso levantada antes de tiempo para que participara en el Clásico Mundial de Béisbol de 2009.

[ii] Forro: Dícese de aquellos jugadores en categorías inferiores cuyos entrenadores reducen su edad para que puedan seguir participando en un torneo de la categoría.

[iii] Félix Pérez fue suspendido por quitarse edad con el objetivo de parecer un mejor prospecto. Un caso totalmente la inversa involucró al ahora paracortos de los St. Louis Cardinals Aledmys Díaz, quien se añadió edad buscando parecer mayor para no caer en las excepciones del CBA.

8 comentarios

bueno el ejemplo de pierre. su sancion insolita e increiblemente desmesurada fue producto del interes por destruir a la aplanadora santiaguera. no solo el caso de michel, es que menos de uno año despues un pitcher de granma agredio a un umpire y la sancion fue ridicula. pero, porque el pero tambien es necesario, los nuestros tambien tienen que aprender que en el exterior las ansias por el dinero facil abarcan muchos aspectos. son de sobra conocidas las leyes de proteccion femeninas en los usa. cualquier falda mal encaminada destruye al mas pinto, simplemente porque hay muchos abogados dedicados a ese menester.

Hay más en esto, el caso de Pierre fue venganza, porque ya tenía una sanción precedente. Luego él mismo admitió que en parte le hicieron la vida imposible debido a su religión… en este caso testigo de Jehová. Pero él no admitió nada de esto hasta que no se fue del país. Las sanciones han sido ridículamente duras por un lado y permisivas por otro. Tenemos casos interesantes: Aroldis Chapman tiene un incidente de violencia doméstica y es suspendido 30 juegos, VM32 agrede a dos adolescentes y es premiado con la dirección para el juego más trascendental que ha tenido Cuba desde 1959… cosas de Teodoro.
Saludos

bueno, llamele venganza si quiere, pero fue mas contra el equipo que con “el jimmy”. hable con el varias veces, al aire y personalmente (incluso con su padre… una excelente persona) y jamas se comento un asunto religioso. en 40 años de trabajo nunca escuche que algo de religion incidiera en la carrera de un atleta.
ahora en miami, lamentablemente, esas cosas puntean.

Llevo una semana en abstinencia de opinar, una medida que me impuse yo mismo, una protesta silenciosa de mi parte, por la indo minia, de que es objeto mi patria, una lista de tatarabuelos buenos se reeligió y sentencio demagógicamente que la experiencia de los tatarabuelos en otros países ha sido mala, incluso prevén que en Cuba cuando ellos ya no estén no deben elegirse otros tatarabuelos, presumiblemente malos, pero un amigo conocedor de mi penitencia me escribió hoy para pedirme que siga por lo menos en este blog.
El tema abordado en este excelente articulo tiene que ver más con la sociedad cubana en su conjunto que con la formación de atletas intocables, la sociedad cubana es machista, una cosa es el discurso oficial y otra la realidad, ¿Cuántos hombres abusadores de mujeres en Cuba son llevados a juicio cada año?, no tengo la cifra, pero es despreciable porcentualmente, en más de 50 años de alabanzas a la mujer de dientes para afuera, jamás una ha sido ministra de relaciones exteriores, ni ha tenido un cargo que de verdad decida en Cuba, lo mismo sucede con los negros, en 57 años; tres, uno que bajo de la sierra, Lazo y Salvador, y dos mujeres Bejerano y Mercedes.

que va meti la pata de nuevo. no se puede. me voy otra vez.

Es un problema de formacion, tiempo y lugar donde la chabacaneria, la malas conductas, la falta de respeto y la mala expresion sustituyeron los buenos modales, mal llamados rezagos del pasado…”you get what you put in”. Estoy entre los que le comento fuerte a la nicaraguense del video que en estos dias ha estado en las redes y que caracteriza al cubano como lo mas malo, incapaz, bruto, holgazan y muchas cosas malas mas. Sin obscenidades le dije muchas de las cosas buenas nuestras y la invite a que se mirara en un espejo, pero si no lo saben se lo digo, la mayoria de los latinoamericanos no habla nada bien de nosotros y ese video de lo sucedido en el boulevard de San Rafael, caramba lo bueno que unos hacen otros le tiran estiercol encima. Saludos

Desgraciadamente, todos terminamos en el mismo saco, pero por fortuna no todos somos iguales. Tal vez lo más terrible de todo es que muchos terminamos estereotipados por culpa de las actitudes de algunos. Una cosa es no ser un santo, y otra muy distinta es tener una actitud tan lamentable que denigre a los tuyos. No me parece que los cubanos sean brutos, u holgazanes, pero sí es cierto que hay cubanos brutos y holgazanes, como hay personas de este tipo en cualquier lugar del mundo. Sobre el tema que nos ocupaba, los grandes atletas deberían tener claro que su status de famosos más que un escudo de impunidad, debería convertirse en la responsabilidad y la obligación de ser ciudadanos modelos. Eso se lo deberían enseñar acá, no diciéndoles, sino actuando con responsabilidad. Saludos

Asi mismo es, en todas las naciones hay gente de todo tipo y a la vez hay naciones donde abunda mas de un tipo que de otros. No es muy modesto que nosotros digamos que somos buenos en esto o en lo otro pero honestamente el cubano es mayoritariamente emprendedor, habil, goza de autoestima, buen sentido del humor, disfruta de la musica y le extiende una mano a cualquiera. Ahora bien reconozcamos que por mucho tiempo hemos actuado como el avestruz para no ver los problemas y contentarnos diciendo que somos buenos. Se requiere focalizar todo lo malo que tenemos, llamarlo por su nombre y ayudar a esa gente porque algo hay que tener claro, nadie es bueno o malo porque el o ella quiere sino,por la atmosfera y las condiciones en que crecio. Si una persona desde nino se crio en un ambiennte de chusmeria, techos cayendose y escacez de todo, es dificil que esa persona sea parecida a otras que crecio en mejores condiciones y mejor ambiente. Arriba mencionaba la palabra ayuda porque metodos coercitivos no mejorarian nada ni seria justo. Saludos

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