De “traidores”, “ex-cubanos” y lecciones de identidad nacional

La pizarra del Citi Field, mostrando a Aledmys Díaz como segundo madero de los St. Louis Cardinals y a Yoenis Céspedes como tercero de los New York Mets, el 25 de julio de 2006. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

La pizarra del Citi Field, mostrando a Aledmys Díaz como segundo madero de los St. Louis Cardinals y a Yoenis Céspedes como tercero de los New York Mets, el 25 de julio de 2006. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

Por Reynaldo Cruz

La decisión de emigrar es tan personal y común que tal vez el único lugar del mundo donde se convierta en un fenómeno tabú sea en Cuba. En el caso del béisbol es probablemente la esfera donde más recelo provoca la partida de alguien, al punto de que nos encontramos casos como el de los artistas que vuelven a la isla como lo que son, contraponiéndose a casos como el de Antonio Pacheco, que no ha sido aceptado en el Salón de la Fama del Béisbol Cubano. Sin embargo, hechos recientes nos demuestran cuán injusto se es en Cuba con los peloteros que se marchan.

Por estas fechas mucho se ha hablado de la actitud asumida por el vallista de origen cubano Orlando Ortega en los Juego Olímpicos de Río de Janeiro, cuando luego de ganar la medalla de plata en la cita estival dio la espalda a alguien que le lanzó la bandera cubana y la dejó abandonada en el suelo, como si fuese un trapo viejo. Las críticas no se han hecho esperar, pero desde un ángulo bien mezquino, todo lo sucedido tiene una enseñanza, y aunque a muchos les pueda parecer irónico —y haya quien me acuse de buscar relación siempre con la pelota— tiene un toque de bofetada a aquellos que han criticado a los peloteros que juegan en las Grandes Ligas o en otras ligas luego de haber abandonado el país.

Yoan M. Moncada, (derecha) durante el Juego de las Estrellas del Futuro. Nótese la bandera cubana en su pecho. (Foto: Sean M. Haffey/ Getty Images)

Yoan M. Moncada, (derecha) durante el Juego de las Estrellas del Futuro. Nótese la bandera cubana en su pecho. (Foto: Sean M. Haffey/ Getty Images)

La actitud de Ortega va mucho más allá de lo político… es como si Orlando “El Duque” Hernández hubiese decidido de golpe y porrazo dar la espalda a un fanático que desde la grada del Yankee Stadium le hubiese mostrado una camiseta azul del equipo de Industriales. Ortega no dejó en el suelo la bandera del gobierno cubano, ni la de los muchos millones que aún viven en Cuba: despreció la bandera de otros millones que viven fuera de Cuba y que vibraron de emoción porque ese que corría era, hasta ese momento, uno de ellos, uno de nosotros. Pero también dejó en el suelo la bandera que con mucho orgullo exhibió Yoan Moncada en el pecho, cuando fue el Jugador Más Valioso del Futures All-Star Game, como parte del equipo de las Estrellas del Mundo (World).

La identidad del cubano va por lo general más allá de ideologías políticas, dicen que dos cubanos se encuentran en el mundo y se abrazan, sin importar quién es de izquierda o quién es de derecha… y puedo constatarlo, lo viví en Estados Unidos. El colega Daniel de Malas de Swing Completo lo sabe bien, lo vivió cuando publicó la reacción que tuvo Yonder Alonso al ver su camiseta de Industriales, contando que el incialista de los Padres:

… que estaba en la lista de lesionados, pero en el banco acompañando a su equipo, me dijo en puro “cubano”: “…esta bueno eso (señalando para la camisa), gracias chamaco…”

O la historia de cómo le dio la mano a Odrisamer Despaigne en el PETCO Park de San Diego en ese mismo partido:

Pedí permiso, me llegue hasta la misma barda, le abrí los brazos y le grite: “mi hermano, mira que he dado vueltas para dar contigo”, el me sonrió, me pregunto dónde estaba sentado, me dio la mano y siguió para su calentamiento, no sin antes “cuadrar” que nos veríamos tras el juego.

Otro ejemplo es el de Alexei Ramírez, quien recibió un reemplazo por la medalla de oro que ganó en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, y que extraviara luego de su salida del país. Al recibir la presea, de manos de su ex compañero en Pinar del Río José Ariel Contreras, el paracortos (entonces con los Chicago White Sox), declaró:

Verlo caminar con la medalla me dejó de veras sin palabras. Me ahogué, porque sentí que estaba en Atenas, recibiendo esa medalla nuevamente.

El término “desertor”, según el diccionario Cambridge en inglés (la palabra en este idioma es defector), se le acuña a alguien que deserta, que significa abandonar un país, partido político, etcétera, por irse a otro. Si nos centramos en la acepción única de la palabra, podríamos llamar desertor a todo el que ha abandonado el país, por la vía que lo haya hecho. Resulta que de aquellos a los que han llamado traidores, desertores, y otras cosas más, la gran mayoría arde en deseos de volver a ponerse el uniforme del equipo Cuba, siente orgullo de que les llamen cubanos, y dan otras muestras de nostalgia o apego a la tierra que los vio nacer o hacia el equipo con el que jugaron en varias Series Nacionales.

Para nadie es un secreto que ningún pelotero cubano puede jugar en las Grandes Ligas como cubano legítimo debido a las leyes norteamericanas, y eso, en materia de nacionalidad, les complica las cosas. Sin embargo, cuando ponen un pie en un estadio del Show, no lo hacen como peloteros del país cuya nacionalidad poseen, lo hacen como cubanos, y cubanos orgullosos. ¿Acaso no le da a nadie emoción ver a Aroldis Chapman celebrando cada jonrón de Yoenis Céspedes en el Derby de Jonrones del Juego de las Estrellas de 2014 en el Target Field de Minnesota, diciendo “Ese es el mío”? ¿El suyo? ¿Si el único conjunto en el que compartieron fue en el Equipo Cuba del Clásico Mundial de Béisbol de 2009? Pero claro, esto último sí tiene sentido.

El Aledmys Díaz Fan Club en el Citi Field. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

El “Aledmys Díaz Fan Club” en el Citi Field. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

En el Citi Field de New York, en un partido no celebrado por tormenta eléctrica el pasado 25 de julio, me encontré con un grupo de cubanos que se decían ser el Aledmys Díaz Fan Club. Ese grupo, que tenía entre sus miembros un primo del villaclareño, fue esta el estadio con una gran pancarta con una foto del paracortos de los St. Louis Cardinals, y con ¿!una bandera cubana!? Sí, porque son cubanos, y tanto Aledmys como Yoenis Céspedes, que juega en los New York Mets (los dos estaban anunciados para alinear), reconocerían esa bandera desde el terreno durante el partido, y esto iba sin dudas a provocar una reacción de ellos… querrían fotografiarse con los cubanos que estaban allí, o al menos mirarían hacia las tribunas de cuando en cuando. Desgraciadamente el choque se suspendió antes de empezar, pero los cubanos se quedaron en sus puestos hasta el final, a pesar de que el estadio estaba siendo desalojado.

En una entrevista que me concediera Michel Abreu durante la única campaña completa que jugó en Japón, en la que terminó como líder de jonrones de la Liga del Pacífico, terminó declarando que:

… me siento Cubano 100 por ciento y que aunque no esté en Cuba siempre la traigo en mi corazón. Dondequiera que voy a jugar trato de mantener bien alta esa bandera roja, blanca y azul que tanto nos caracteriza.

Cubana en Connecticut, disfrutando de la actuación de un equipo cubano 15U en Newington. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

Cubana en Connecticut, disfrutando de la actuación de un equipo cubano 15U en Newington. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

¿De qué bandera hablaba Abreu? De la misma que Ortega no quiso mantener en alto… sus razones tendrá, pero yo, hoy más que nunca, me siento orgulloso de los peloteros cubanos, estén donde estén. Ellos, muchos de los cuales se fueron incluso resentidos por las circunstancias que rodeó su salida, antes de o durante la misma, nunca han negado sus raíces o de dónde vienen, siempre dicen que son cubanos, ante todo… y muchos quisieran, otra vez, vestirse con el uniforme del equipo Cuba. Eso les da más valor aún.

21 comentarios

un reconocido filosofo panameño nos enseño una vez que “la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida… ay dios”. hace unos dias estaba cabron con esta pagina, hoy me enorgullece llevar el mismo apellido que su redactor. el empleo de este angulo sobre este tan manido tema es muy inteligente: ortega desprecio la bandera de todos los cubanos, no solo de los que estan en la Isla… y eso fue un disparate. el puede escoger su lugar de vida, pero eso no le da derecho a burlarse de la sensibilidad ajena. de una olimpiada a otra es muy poco tiempo para cambiar absolutamente de casaca. en un excelente angulo del stadium de miami hay una foto de adeiny hechevarria junto a una bandera cubana y el dato que es de santiago de cuba. claro que alli,me tire una foto porque los dos detalles me acompañan.
lo feo del beisbol es que significa demasiado para tirios y troyanos: en cuba es algo sagrado y en estados unidos un elemento de poder. por eso no acaban de ponerse de acuerdo. cuando el duque se marcho reventaba, hoy su verbo es absolutamente distinto. cuando chapman se quedo en europa, en la primera entrevista declaro que seria fantastico continuar representando a su pais. muchos han escuchado “el de bayamo” en saludo a su talento y eso no se olvida jamas (pase por eso, desde el palco de la prensa pero lo pase).
seria interesante que en un momento como este tirios y troyanos lograran ponerse de acuerdo, para bien de un deporte que en ambas orillas provoca lo que no el atletismo. entre otras cosas seria inmenso para todos y quizas un voto para reconocer que el rechazo de “la de la estrella solitaria” no fue una idea feliz.

Unos días estarás “cabrón” y otros contento. La realidad es que no siempre las cosas que he escrito han tenido el favor de lo lectores. Mientras siga escribiendo, y ustedes sigan comentando con sus opiniones, sin importar si concuerdan conmigo o no, estaremos bien. No creo que haya otro camino… Saludos

Tolerancia es la palabra de orden aquí. No entendemos, por ejemplo, por qué un musulmán se ofende si alguien dibuja una caricatura de Alá, pero nos ofendemos si alguien “ofende” nuestra bandera. Los dos son sentimientos muy parecidos. No es mi intención criticar a los que sienten ese sentimiento cuasi religioso por los “símbolos patrios”. Los entiendo, aunque no los comparto, hasta ese extremo al menos. Y de la misma manera que no debemos tratar de imponerle a nadie nuestras creencias religiosas, tampoco deberíamos vernos en el plano de creer que todos deben sentir esa veneración por la bandera. Puede no gustarme que alguien “arroje al suelo” la bandera de mi país, pero debo entender que es su derecho a pensar como quiera pensar y a ejercer su libertad de expresión. Ya lo dije al inicio de mi perorata, mucha tolerancia es lo que necesitamos, ah, y un poco menos de críticas al prójimo.

Me identifico plenamente con el comentario de Lector, es un canto al sentido común. Sobre las críticas al prójimo, es normal que en ocasiones critiquemos a alguien o a algo con lo que no estamos de acuerdo. A veces es necesario hacerlo, y en ese lance acertamos o erramos según el punto de vista de cada cuál. Lo importante es el respeto a los demás y defender nuestro criterio con argumentos, sin imposiciones, como lo has hecho tú Lector.
En cuanto al artículo de Reynaldo, desde mi punto de vista personal, hay cosas que no me cuadra el billete con la lotería, a no ser que yo no entienda y se trate de hablar de cosas por separado, pero creo que no es el caso. Si no me equivoco, se trata del orgullo de ser cubano o de sentirse cubano y de paso machacar a Orlando Ortega.
El primer error que se comete al condenar injustamente a Orlando Ortega, es que nadie ha hablado con él, nadie le ha preguntado para despues poder sacar conclusiones, ningún periodista cubano (que yo conozca hasta el momento) , tanto de medios escritos como digitales, se ha tomado el trabajo de buscar una entrevista con el muchacho y saber su opinión exacta respecto a la polémica creada en torno a su persona. Hasta donde sé y he leído, Ortega no ha declarado que no se siente cubano. Todo se basa en lo que ocurrió tras la carrera en la Olímpiada. Por si no se han enterado, el estaba representando a España, no a Cuba, y el estaba buscando una bandera española no la cubana como bien declaró. ¿Cuál es el problema?. ¿Quién fué el cubano que lanzó esa bandera?, porque esa información si me gustaría saberla, ¿Fué espontáneo, de corazón, o algo preparado para provocar?.
Tú utilizas Reynaldo la palabra despreciar ¿Por qué?. Desprecio es el que tiene Cuba por sus deportistas cuando deciden marcharse del país, eso es desprecio. Ese mismo desprecio es el que los lleva a nacionalizarse por otros países para poder competir en el evento deportivo más grande e importante que tiene este planeta que son unos Juegos Olímpicos, porque para su país son unos apestados.
Por otra parte Reynaldo ¿Qué tiene que ver el caso Ortega con las anécdotas que cuentas aquí? ¿Le has preguntado a Orlando si se siente orgulloso de haber nacido en Cuba y de ser cubano o solo te basta que no haya recogido una bandera que no deja de ser un hecho puntual?.
Otra cosa, la bandera que lleva Yoan Moncada, no se la puso él, la tiene en el uniforme como mismo la tienen los otros peloteros que representan a sus países en el equipo del Mundo, a no ser que él sea ciudadano de otro país y yo no esté enterado. Y ya puestos a buscarle las cuatro patas al gato, yo podría recriminar al patriota Aroldis Chapman por hacerse ciudadano americano y ser un posible candidato a integrar el equipo de USA al Clásico, ¿Es eso lógico?, pues no, porque para mí sigue siendo cubano y seguiré su actuación juegue con quién juegue. ¿Cuál es la diferencia con Ortega en este caso? A Ortega no se le ha preguntado, por un hecho, ya se le ha condenado.
Los cubanos que juegan en Grandes Ligas, Reynaldo, son cubanos legítimos, que yo sepa, ni por ley, ni por derecho han perdido su nacionalidad, otra cosa es que no puedan ser contratados en Cuba y tengan que salir del país.
Y voy a parar aquí porque estoy bastante molesto, termino con una frase del cubano más grande José Martí que viene como anillo al dedo y que dijo:

¡Valiera más que no se desplegara esa bandera de su mástil, si no hubiera de amparar por igual a todas las cabezas!

Lo siento Reynaldo, no estamos de acuerdo.

claro que no puede estar de acuerdo porque parece no entender lo que señala el redactor.. a ortega no hay que entrevistarlo para nada, el mismo hizo las declaraciones con su gesto y eso es a lo que cruz se refiere. si hubiera recogido la bandera cubana que le ofrecieron y empleado la española para expresar su alegria todo seria correcto. esta en su absoluto derecho. el asunto del vallista es su desprecio a un simboio que desde las primeros pasos en la escuela nos enseñan a a todos a respetar.
otro elemento interesante en el comentario de cruz es esbozar que esos peloteros, que han pasado por caminos peores que el vallista, al final expresan un orgullo distinto y eso no puede dejar de ser un gesto, un sentimiento. hecho que nos remite a muchos a la humilde maestra de primaria, primera encargada de nuestra formacion. saludos.

Día 11 de Agosto 2016, final de 110 metros con vallas Atletismo juegos Olímpicos de Rio, la locución oficial del estadio Joao Havelan anuncia por el carril 7 a Orlando Ortega de España, terminada la presentación, la voz de arrancada y menos de 13 segundos después Ortega es sub-campeón Olímpico, en ese momento glorioso Ortega es de España, viste su uniforme característico, alguien desde las gradas le lanza una bandera de Cuba a un Español, si fue un Cubano es un vende patria, le tira su bandera a un Español, si no es Cubano es despistado, lo que ocurre es que ese que tiro la bandera tenía información previa, sabía perfectamente que Ortega estaba en esa pista después de un largo litigio que termino en el tribunal internacional de arbitraje deportivo, el comité Olímpico de Cuba desprecia a todos los Cubanos que viven fuera de Cuba, en todo momento su litigio no fue para que Ortega representara a Cuba, sino para que Ortega se quedara en casa sin ir a los juegos Olímpicos, el que tiro la bandera que muy posiblemente sabia eso, si era Cubano estaba dispuesto a celebrar la victoria de España con la bandera de Cuba o lograr lo que logro, convertir a Ortega en el villano de esa película, en ese momento para Orlando Ortega por elemental sentido de lealtad y deber con España no podía celebrar con otra bandera que no fuera la de España.
Discrepo en juzgar a Ortega, discrepo con el comité Olímpico de Cuba que no permite a Cubanos que viven fuera de Cuba competir por Cuba, discrepo con Reynaldo que se monta en esta guagua de juzgar a Ortega sin analizar todas estas aristas y mesclar esta historia con Aledmys Díaz, Aroldis Chapman, y Odrisamer Despaigne que son Cubanos que defiendo como tal pero que abandonaron su delegación sin competir por Cuba, Ortega sin estar preparado por una injusta sanción si compitió primero por Cuba y después salió rumbo a España a hacer uso de su derecho de vivir donde le plazca.
Saludos Pandiame, una vez mas estamos de acuerdo.

Tengo solamente 2 cosas que decir, una Lector, Pandiame y Jose tienen toda la razon, dos el que tiro la bandera fue un provocador.
A decir verdad yo no reconozco el estilo ni mucho menos el contenido de la escritura de Reynaldo en este articulo.

Lo que ninguno de ustedes ha entendido es que precisamente mi intención no es juzgar a Ortega. Él hizo lo que entendió y como dije “sus razones tendrá”. Mi objetivo es demostrar una vez más lo injustos que son en Cuba con los peloteros que se van del país, a la hora de juzgarlos. Lo que quiero demostrar es cómo se es injusto a la hora de catalogar a los peloteros cubanos, tildándoles de traidores, etc, cuando muchos de ellos quieren volver a representar al país. Si he lastimado a alguien, no es mi intención, y todo el mundo acá sabe que si hay algo de lo que no se me puede acusar es de ser injusto. No me gustó lo que hizo Ortega, particularmente, y si fue un provocador, al provocador se le da otro tipo de bofetada. El asunto real es que todos nos estamos perdiendo la verdadera imagen acá: yo no escribo de otro deporte, porque no me interesa, pero me llamó mucho la atención que se armara un revuelo con lo de Ortega, y que nadie se atreva a reconocer por un momento la actitud de los peloteros cubanos que se han marchado del país. No lo juzgo, y no veo dónde lo “machaco” porque en ningún momento lo llamé ex-cubano, de hecho ese término no me gusta para nada, porque tú eres de donde naciste y punto, por eso los dos términos del título están entre comillas, por si alguien no entiende lo que significan las comillas.
Saludos

que va. los fosforos cruz. . hay demasiado rencor.

Mira Rey, yo si he entendido perfectamente el artículo y tu intención puede que no sea juzgar a Ortega, pero has terminado juzgandolo. Recuerda que además del significado estrictamente jurídico del término, juzgar es también formar juicio u opinión sobre algo o alguien y te cito:
-La actitud de Ortega va mucho más allá de lo político…
-Ortega no dejó en el suelo la bandera del gobierno cubano, ni la de los muchos millones que aún viven en Cuba: despreció la bandera de otros millones que viven fuera de Cuba y que vibraron de emoción porque ese que corría era, hasta ese momento, uno de ellos, uno de nosotros. Pero también dejó en el suelo la bandera que con mucho orgullo exhibió Yoan Moncada en el pecho, cuando fue el Jugador Más Valioso del Futures All-Star Game, como parte del equipo de las Estrellas del Mundo.
-¿De qué bandera hablaba Abreu? De la misma que Ortega no quiso mantener en alto… sus razones tendrá, …
Todo esto que he citado es emitir un juicio. Pero además tienes todo el derecho a emitir ese juicio y nosotros a estar o no de acuerdo con él. Lo de machacar se debe a que eres uno más que ha utilizado a Orlando en el dale que te dale por el suceso de la Olímpiada, es decir volver una y otra vez sobre el tema, criticando su proceder.
Por último, entiendo lo de las comillas, creo que en el tema beisbolero coincidimos casi un 98%, solo por acuñar una cifra, y quiero dejar por sentado Rey, que estoy molesto con la comparación que has hecho para traer a colación el tema de la pelota, pero no molesto con tu persona, sé de sobra que no eres injusto, no tienes que recordarlo, pero si opino que esta vez has sido injusto con Orlando Ortega, sobre todo porque no sabemos lo que piensa el muchacho. Recuerda que hablas del orgullo de ser y sentirse cubano en el caso de los peloteros y dejas entrever por tanto que nuestro vallista, sí porque siempre lo será, no siente el orgullo de ser cubano con su acción.
Para finalizar, quiero decirte, una vez más, que eres un magnífico periodista, no de carrera, pero si de oficio y termino con una frase de una canción de mi admirado Pablo Milanés que te pega y dice: -Pobre del cantor que un día la historia, lo borre sin la gloria de haber tocado espinas-. El cantor es el periodista valiente que llevas tú siempre como estandarte. Un saludo y un abrazo

El hecho de que Orlando Ortega rechazara la bandera cubana me sorprendió, sin embargo no sentí ningún tipo de rechazo por el vallista cubano nacionalizado español.
Como cubano respeto la bandera de mi país sin caer en el fanatismo, por lo que me niego a seguir sugerencias, llamados y órdenes de políticos, intelectuales o grupos influyentes para servir como carne de cañon enarbolando los símbolos patrios. Muchas veces se han usado en Cuba y en la historia de muchos países para manipular y despertar los más bajos instintos de las masas que conforman el pueblo no sólo contra el “enemigo” externo sino para agredir al que piensa diferente, y en lo peores casos en luchas fraticidas.
Para mí las personas están por encima de los símbolos, desgraciadamente, en la historia de la humanidad muchas veces se ha impuesto (por el instinto de rebaño de las masas) lo contrario.

Pues justamente por creernos que la bandera es ideología todos los que apoyan la mierda, para hablar en plata, que hizo Ortega están equivocados. Esa bandera no la invento este gobierno, ni el Inder, ni Juantorena ni Fidel Castro. Viene de cuando se forjó la nacionalidad cubana, cuando unos harapientos y desarmados cojonudos llamados mambises luchaban contra esa misma España que ahora defiende Ortega. Y mira que la defendían ellos, con machete puro. Ortega pudo hacer todas las declaraciones que quisiera contra las autoridades deportivas o gubernamentales cubanas después de su medalla y por supuesto restregarles en cara todas las trabas que tuvo que superar para estar en los Olímpicos pero rechazar la bandera que te reconoce que eres cubano?? Nah, allá los que se quieran hacer pasar por ciudadanos globalizados del mundo. Esa misma falta de nacionalismo hace a muchos ver mas importante en Cuba a cualquier desconocido extranjero que a los cubanos que viven allí. De acuerdo con Reinaldo, pero en desacuerdo con que tengas que darle tantas explicaciones sobre tu posición con respecto al artículo, en definitiva este es tu blog y tu opinión la tienen que respetar sino que se vayan a otro lado con sus labias sobre democracia o libertad de expresión. La misma lata de siempre.

Precisamente, las políticas gubernamentales son las que otorgan más derecho a un extranjero en Cuba que a los que hemos nacido allí.
Por cierto, nada tiene que ver lo que hicieron los próceres de la patria (que eran humanos, con sus virtudes y defectos) con lo que estamos hablando aquí. Y no sigo por respeto a Reynaldo, no quiero convertir este magnífico sitio en una tribuna de debate político.
Política, la justa, la que no queda más remedio que abordar cuando hablamos de la pasión que para nosotros representa el beisbol en Cuba, donde su politización lo ha llevado al estado comatoso actual.

Dios en el cielo y Alain en la internet, ?quien te dijo a ti que llegaste hoy a este blog que Universo Béisbol es de Reynaldo?, los que aquí opinamos hace años, somos parte indispensable de UB, sin nosotros para que sirve un blog, defender la bandera es 1ro trabajar por Cuba con decoro y eficiencia, ?lo haces tu?, pues este que escribe ha dado su vida por Cuba, TRABAJANDO, y con eficiencia, así que deja las lecciones de moral que nadie te pidió, entre Reynaldo y Roy, José, Pandiame, Toni, existe una relación profesional de respeto y consideración de AÑOS, “dime de que presumes y te diré de que careces”

Jaja, creo debería Ud abrirse un blog, cuanta pasión!!! Ud tiene una autoestima bien alta, debería postularse pa Héroe Nacional del trabajo ya que trabaja tanto. Qué manera de polemizar, a lo Bush, o estas conmigo o contra mi. Jaja

Hasta ayer me esta discusión me parecía un oasis. Tan diferente era de los “debates” entre cubanos que abundan en el mundo virtual y que se reducen a tratar de imponer opiniones y a intercambiar ofensas. Hasta ayer parecía que estábamos logrando un debate civilizado, sin necesidad de estar de acuerdo, pero con respeto. Pero apareció el “villano”, el hombre de la “verdad absoluta” y, como el león sordo, fastidió el concierto. Lamentablemente, entre cubanos parecen abundar más los “Alain” que los “Pandiame”.

Y Pandiame tiene la verdad absoluta o la tiene Ud? Habremos encontrado al Dios omnipotente en Pandiame? Es mas cubano que yo? Vaya, como este blog es solo de Uds junto a Reinaldo y parece que es como la Universidad que es solo de los revolucionarios pues no opinare mas para que no me linchen los dueños de la verdad absoluta. Que bueno que nadie tiene el poder de silenciar las opiniones de otros. Creo que volveré a ser lo que siempre he sido: lector pasivo del blog. Buen trabajo Reynaldo

Habiendo caido en las patas pegajosas de un sapo, el cocuyo trato de negociar su salvacion y le dijo al sapo; ?Por que comerme si yo soy duro y amargo? El sapo le respondio porque tu tienes luz propia y brillas mientras a mi nadie me distingue.
Amigos, este blog es el cocuyo brillante que creo Reynaldo y que ha sabido mantener con la ayuda nuestra. No permitamos que ningun sapo venga a ensombrecer con palabrotas e imposiciones el ultimo oasis del desierto. Saludos

Reynaldo, Jose, Pandiame, Toni, Lector, Luis, si olvide a alguno me disculpa, no es intencional, por favor sigan escribiendo en UB, no puedo hablar por todo el mundo pero puedo hablar por mi y yo no solo disfruto sus articulos y comentarios, yo he aprendido bastante de ellos, en muchas ocasiones he recibido primicias en otras he aclarado situaciones con los aportes individuales que se van sumando. Creo que si, UB es tambien una universidad beisbolera. Saludos

Sigo y seguiré visitando, además de comentar en ocasiones, en Universo Beisbol por la calidad de los artículos de opinión de Reynaldo, la información por supuesto, y los comentarios de los lectores y colaboradores de este sitio.
Un saludo, Roy.

Saludos a todos los amigos, también a Alain. No había escrito más por falta de tiempo. Roy cuenta con que seguiré escribiendo, a no ser que Rey me eche de aquí que espero que no, seguiré debatiendo, aportando y compartiendo ideas con todos ustedes.
Quiero responder punto por punto a Alaín porque creo que ha sido bastante injusto con todos.
En primer lugar Alain, tu nos acusas de ser dueños de la verdad absoluta, sin embargo en tu primer comentario dices:
-Pues justamente por creernos que la bandera es ideología todos los que apoyan la mierda, para hablar en plata, que hizo Ortega están equivocados.-
Fíjate Alain en lo que tu escribes, dices que todos los que apoyan la mierda que hizo Ortega, están equivocados. ¿Acaso no estás siendo demasiado absoluto? porque eso es ser absoluto: todos están equivocados, si eso no es ser absoluto, dime tú que es entonces. Lo más lógico es que dijeras: En mi opinión personal, esto, esto y esto, o yo no estoy de acuerdo con lo que ustedes dicen, y ya está.
En segundo lugar, la bandera cubana no viene de cuando se forjó la nacionalidad cubana. La nacionalidad cubana fué un largo proceso donde se fueron mezclando diversas culturas que culminó en 1902 con el surgimiento de la República y de la independencia de Cuba (aunque todos sabemos que estábamos bajo influencia o neocoloniaje de los Estados Unidos). Nuestra bandera viene de un militar venezolano, Narciso López que fué quién la creó y que defendía más bien el anexionismo de Cuba a Estados Unidos.
En tercer lugar, Ortega no ha hecho que yo sepa ninguna declaración en contra del gobierno cubano ni ha rechazado la bandera cubana, él fué a buscar la española que era la del país que representaba, así que si se la tiraron sin él pedirla, pues cometieron un grave error. Ortega es libre de hacer lo que le dé la gana, por eso se fué, para que nadie le dijera lo que tiene o no tiene que hacer, la cubanía se lleva dentro y él lo ha dicho que sus raíces no se pierden, siempre estarán ahí.
Por último Alaín, yo no voy a hacer como hicistes tú que nos querías mandar a otro lado con nuestras labias, todo lo contrario, no seas lector pasivo, participa en el blog y debate y pon tus argumentos. El problema es la forma en que se dá una opinión, si lo haces de forma ofensiva, pues la gente te va a responder, si lo haces con tus explicaciones, de forma educada, pues te van a respetar aunque no estén de acuerdo, eso es así. Aquí no siempre pensamos igual, pero ni utilizamos malas palabras ni nos ofendemos, cada cuál expone su opinión, la defiende y punto. La lata de siempre, como tú la llamas, me ha hecho mejor hombre y persona, me ha enseñado a dialogar con los demás, sin tener que tirarle huevos a nadie ni repudiarle, o entrarle a golpes por pensar diferente. Si tú fueras de ese tipo de persona que es lo que das a entender, conmigo no cuentes ni para preguntarme la hora.

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