Play Off MLB, TV Cubana y pelota nacional

Aroldis Chapman salvó los tres juegos de los Chicago Cubs en la Serie Divisional (NLDS) y en Cuba no fue noticia. (Foto: Getty Images)

Aroldis Chapman salvó los tres juegos de los Chicago Cubs en la Serie Divisional (NLDS) y en Cuba no fue noticia. (Foto: Getty Images)

Por Reynaldo Cruz

Aunque en realidad para los cubanos es importante el desarrollo de la Serie Nacional, resulta prácticamente inaudito que el Noticiero Nacional Deportivo, que sí dedica espacios internacionales sobre todo para referirse al tenis y AL FÚTBOL (sí, con mayúsculas), no haya dicho nada respecto a los Play Off de la Major League Baseball, sobre todo cuando esta última se encuentra envuelta en la postemporada, y que ha tenido partidos con desenlaces espectaculares, como el de Wild Card de la Liga Americana, que muchos nos sorprendimos de ver en el programa Béisbol Internacional el pasado domingo.

Es evidente que por mucho que se quiera ocultar, el deshielo o la voluntad de hacer avanzar al mismo no ha llegado aún a la pelota, donde sigue pareciendo pecado dar noticias de los resultados de la Gran Carpa en las noticias habituales de la televisión cubana. Pareciera la razones son hacer como si la MLB no existiera o evitar las glamorosas y coloridas imágenes de los desafíos que se transmiten en el Show fuesen a hacer que nuestros peloteros se sientan motivados a abandonar el país, como si las condiciones actuales de juego en la Serie Nacional y el trato que reciben de los directivos del béisbol en el país no fuesen combustible suficiente para las lanchas rápidas o las “escapadas” cuando se hallan de gira en el exterior.

Lo peor de todo es que se trata al fútbol y al FC Barcelona como si fuesen nuestro deporte y equipo nacional y parte de nuestra identidad, cuando en realidad el que sí es todo eso, pero además parte de la historia de la nación y más que nada patrimonio intangible de la misma, es el béisbol. Y no se trata de privar ahora del fútbol a generaciones de cubanos que se han enamorado del deporte de las multitudes, pues eso provocaría sin lugar a dudas un rechazo más creciente al béisbol, sino que la competencia por la preferencia popular se haga en igualdad de condiciones. La realidad es que los cubanos no hemos visto en la televisión nacional ni un solo lanzamiento de Grandes Ligas en vivo, sin censura y narrado por los que de verdad saben de ese béisbol, porque cuando se trata de la Gran Carpa, no es suficiente conocer de pelota.

¡Díganle que no a esa pelota! Ernesto Jerez (izquierda posando con el autor), además de excelente narrador es una gran persona. (Foto: Chuck Hildebrandt)

¡Díganle que no a esa pelota! Ernesto Jerez (izquierda posando con el autor), además de excelente narrador es una gran persona. (Foto: Chuck Hildebrandt)

Cuando comenzó el programa Gol, las narraciones de las que se disfrutaba eran las de Luis Omar Tapia, Mario Kempes o Diego Balado, y precisamente con ellos aprendieron no solo los espectadores, sino los narradores más avezados de este deporte en la Isla. En el caso del béisbol, desde el principio, se ha privado a la afición de escuchar constantemente a un “monstruo” como Ernesto Jerez sentar cátedra como narrador de béisbol, con la pronunciación refinadísima de los nombres de peloteros que no son latinos (OJO: Jerez habla el inglés como un nativo) y con sus ingeniosas frases como haciendo rimar los apellidos de los jugadores con elementos del juego mismo, más su genial forma de narrar el jonrón: “A lo profundoooo, y nooo, no, no, no, no, noooo, ¡díganle que no a esa pelota!”, tan conocida entre los cubanos que saben algo de béisbol.

La principal muestra de hipocresía parte precisamente del hecho de que las mismas personas que pretenden que no veamos los juegos de béisbol de grandes ligas en vivo en la televisión sí tienen el privilegio de hacerlo, algo que por supuesto aprovechan con creces, porque la calidad nadie puede negarla, y a todo el que le guste el béisbol le encantan las grandes ligas porque son el mejor béisbol que existe, y el hecho de que nos hayamos despertado del sueño casi eterno de que éramos el número uno lo confirma más aún. Y resulta triste que uno de los nuestros, José Fernández, haya muerto de manera trágica sin que nosotros acá en Cuba, su país, el país donde aún tiene familia, admiradores y amigos que sufrieron y aún sufren, hayamos hecho un silencio casi total respecto a su deceso y todo lo que este provocó en la organización de los Miami Marlins y en las grandes ligas en general. La tristeza o la vergüenza se multiplican cuando recordamos que hace poco menos de cuatro años la pizarra gigante del AT&T Park de San Francisco mostró una imagen de Yadier Pedroso, quien había formado parte del equipo Cuba al evento y había muerto también prematuramente en un accidente automovilístico luego de que el conjunto fuese eliminado y hubiese regresado a la isla. Tuvimos la oportunidad de mostrar clase y ni siquiera con un norteamericano, sino con un cubano nacido en Cuba, y no lo hicimos.

Luis Tiant abraza a Osvaldo Vázquez mientras Pedro Luis Lazo hace lo mismo con Evan Longoria antes del juego entre Cuba y el Tampa Bay Rays. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

Luis Tiant abraza a Osvaldo Vázquez mientras Pedro Luis Lazo hace lo mismo con Evan Longoria antes del juego entre Cuba y el Tampa Bay Rays. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

Claro, que esto tampoco puede escandalizarnos, pues en el partido entre Cuba y los Tampa Bay Rays celebrado en el Estadio Latinoamericano, cuando se anunciaron los dos peloteros que iban a lanzar la primera bola, se habló de “Nuestro gran Pedro Luis Lazo” y “Luis Tiant” a secas… ¿acaso Luis Tiant no es también “gran” y “nuestro”?

Resulta también doloroso que otro pelotero nacido en esta isla, como Aroldis Champan, haya salvado los tres encuentros que ganaron sus Chicago Cubs en la Serie Divisional de la Liga Nacional, y que haya realizado un cierre formidable en el último de ellos, y que también se haya hecho caso omiso en los medios nacionales. Sin exagerar, desde que veo el Noticiero Nacional Deportivo hace más de veinte años no he visto veinte noticias sobre la MLB, y casi todas han sido malas o ligadas con cosas negativas: las que recuerdo son el retorno del béisbol a las mayores en 1995 luego de la huelga del año anterior, algunos comentarios con el dopaje, etcétera. Pero de manera habitual la gente se entera de quién ganó la Serie Mundial a los dos o tres días, aunque sí saben hasta el nombre de la mascota del último jugador de cambio del Barça o el Madrid, y además ven esos “Derbys” en vivo y en directo, por la televisión cubana. El NND hace énfasis en las contrataciones en la Liga Española, la Premier League inglesa o la Bundesliga, que incluyen detalles sobre los canjes, los millones e incluso los escándalos… o sea, que cuando se trata del fútbol, el profesionalismo no es malo, y no existe el “fútbol esclavo”.

El autor en Cooperstown, ante la placa del Salón de la Fama del Inmortal Martín Dihigo. (Foto: Jimmy Altman)

El autor en Cooperstown, ante la placa del Salón de la Fama del Inmortal Martín Dihigo. (Foto: Jimmy Altman)

Lo mismo sucede con la historia del béisbol cubano, un tema tan llevado y traído pero que al final es manejado de manera ruin y oportunista, cuando un grupo de personas pretende eliminar de la historia del béisbol a peloteros tan grandes como Antonio Pacheco porque pese a haber echado TODA su carrera como atleta con los equipos de Santiago de Cuba, Serranos, Orientales y Cuba, decidió vivir en otro lado. Ese grupo de personas que lo despojaron de su merecido puesto como miembro del Salón de la Fama del Béisbol Cubano, pero que se vanaglorian de las victorias del béisbol cubano internacionalmente, en eventos en los que fueron protagonistas Pacheco y otros “desertores” como Lázaro Vargas, Orlando “El Duque” Hernández, José Ariel Contreras, Maels Rodríguez o el más reciente de todos Yulieski Gurriel. Esas personas, más que nada, no son sinceros consigo mismos, porque nadie con dos dedos de frente puede negar que Pacheco se encuentra entre los diez mejores peloteros que han pasado por las Series Nacionales, y resulta ridículo que luego de dos votaciones al primero refundado y ahora nuevamente moribundo Salón de la Fama[i] no aparezca entre los inmortales. Con lo único que son sinceros es con su intención manifiesta de mantener sus puestos como directivos por medio de la conservación de un status quo que se antoja como mínimo insostenible. Para que aprendan la lección, Martín Dihigo se fue de Cuba luego del golpe de estado de Fulgencio Batista en 1952, regresó con la Revolución de 1959 (algunas fuentes reportan incluso que brindó ayuda financiera a la expedición del Yate Granma) y murió en Cruces; sin embargo, nada de esto detuvo al Comité de las Ligas Negras para exaltarlo a Cooperstown en 1977 —eso sin contar que también han sido exaltados otros tres cubanos: Tony Pérez, Cristóbal Torriente y José de la Caridad Méndez[ii]touché.

Eliminar de la historia a los peloteros que se van del país es un disparate arcaico, infantil y draconiano: el índice de permanencia de los jugadores en Cuba es cada vez más bajo, y ya ni siquiera los contratos en Japón —no muy lucrativos, pero por mucho una mejor opción competitiva y económica que quedarse jugando en la SNB— sirven de ancla para evitar que zarpen. Las recientes deserciones de José Adolis García y Héctor Manuel Mendoza luego de incursiones no muy felices en los Yomiuri Giants de la Liga Profesional Japonesa (NPB) dan fe de ello. Al final, no han sido las cuestiones políticas y sí las económicas y sobre todo las administrativas las que han llevado a muchos atletas y ex atletas a buscar otros rumbos… y puede ser esa precisamente la razón por la que prevalece tanto resentimiento: esas fugas ponen en evidencia a una gestión del béisbol cubano que, a pesar de haber sido la que en peor situación coyuntural ha tenido que trabajar, ha sido sin dudas la más ineficiente de todas. El resentimiento contra Pacheco es tan grande que a muchas personas dentro y fuera del béisbol se les antoja más personal que de otra índole… pero si el Capitán de Capitanes hubiese al menos sido honesto respecto a lo que sucedió en el partido decisivo de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 cuando dio sus declaraciones luego de la derrota, tal vez tendría hoy muchos más admiradores.

Matanzas ha tenido esta temporada un paso de ciencia ficción. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

Matanzas ha tenido esta temporada un paso de ciencia ficción. (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

La muestra más evidente del desastre la constituye sin dudas el equipo de Matanzas, que estuvo a punto de terminar la primera fase invicto, con balance de 42-3 y promedio de .933. Revisen por allí, ningún equipo de béisbol en ninguna liga tiene un promedio de ganados y perdidos tan elevado como ese, al punto de terminar prácticamente invicto. Tanta es la ventaja de los Cocodrilos, que aun perdiendo 1-2 todas las sub-series de la segunda ronda (algo que no sucederá), es muy difícil que Ciego de Ávila, su más cercano perseguidor, les dé alcance. Pese a la excelente preparación y la increíble forma que ha mostrado el cuadro yumurino no solo en esta temporada, sino en todas desde que “el Loco” Víctor Mesa asumió las riendas del conjunto, su superioridad no puede ser tanta, a menos que como todos saben la pelota cubana esté pasando tal vez por su momento más crítico desde la llegada de las Series Nacionales. Parafraseando a Peter C. Bjarkman, la “muerte del béisbol cubano como lo conocemos”[iii] es inminente, y lo más frustrante de todo es que son precisamente quienes deben velar por su integridad los que están guiándolo hacia el abismo: la presunta corrupción o ineficacia de los poderes del béisbol cubano anda en vox populi… como si nada.

Donde el asunto se torna verdaderamente espeluznante y tiene matices de película de horror es precisamente en el hecho de que si se realiza una encuesta hoy mismo entre las personas que de verdad conocen y aman el béisbol, más del 90% votaría porque sí se vieran los partidos de las Mayores en vivo, por televisión y con la presencia de cubanos, con el mismo bombo y platillo que se le da a los partidos de fútbol. Aún no entendemos cómo si el trabajo de esas personas es servir precisamente a los espectadores se burlan de ellos diariamente con su proceder.

Me siento cómplice de todo ello: por razones más que ajenas a mi voluntad (y más relacionadas con el cada vez más reducido y molesto tiempo de conexión a Internet) no he podido ofrecer ni detalles ni mi opinión sobre cómo marcha la MLB 2016 Postseason, y mi último post data del día que siguió a la fatídica muerte de Fernández. Con muy buena voluntad y razones más que acertadas y lógicas, un amigo forista (cuyo nombre me reservaré) me sugirió que cerrara este espacio, de manera elegante, y pusiera fin a Universo Béisbol, pero prefiero realmente perder seguidores, posicionamiento, e incluso el bien ganado puesto en el Top 100 (en 2015 UB estuvo en el segundo puesto en el ranking anual) de los Blogs MLB, y aparecer como hoy, de manera esporádica y casi por casualidad, tratando de luchar por el bien del béisbol cubano y mundial. Al final, Universo Béisbol se ha mantenido a flote gracias a los que critican, elogian, debaten, comentan en los comentarios… al final, cada post se convierte en un pie forzado para que otros (ustedes) hagan el verdadero trabajo.

[i] El proyecto de rescatar el Salón de la Fama del Béisbol Cubano se tambaleó y se derrumbó una vez que los procederes de algunos directivos autócratas del béisbol cubano vetaron la selección de Antonio Pacheco, hecho que provocó la renuncia como votantes de Ismael Sené, Oscar Fernández, Yasel Porto, Félix Julio Alfonso, Leonardo Padura, Sigfredo Barros, Jesús Suárez Valmaña, Raiko Martín, René Navarro y Alfredo Santana, con declaraciones de los cuatro primeros, detallados en un artículo de Michel Contreras, publicado en el Número 4 de Jonronazo Magazine.

[ii] En los casos de Torriente y Méndez, al igual que Dihigo, nunca jugaron en las Grandes Ligas, y fueron exaltados por su accionar en las Ligas Negras.

[iii] 46 Convención de SABR en Miami (Julio de 2016): En cada una de las diferentes ocasiones en las que se dirigió al auditorio, Peter C. Bjarkman expresó que “se acerca la muerte del béisbol cubano como lo conocemos”.

8 comentarios

La noticias de la MLB la dan todos los días en Meridiano Deportivo, incluso las noticias de MLB tiene un espacio en el programa radial Panorama Deportivo, donde dan sin ningún problema los números de los cubanos. Lo de la TVC y la transmisión de juegos de la MLB apesta, igual prefiero esperar el paquete ver todos los juegos con buena calidad y la narración que a merita a tener que oír los desvaríos de Rodolfo y Modesto que si no sabe de la SN que van a saber de MLB.

Amén, Reynaldo. Verdades como puños.Tienes mi modesto apoyo como visitante de este sitio para que se mantenga…..y si no puede ser, ya encontrarás el modo de ofrecer y exponer tus trabajos, conocimientos y criterios sobre el beisbol con la profesionalidad que te caracteriza en internet, a pesar de todas las dificultades.
Un saludo.

Excelente trabajo, hacia bastante tiempo que no leia tantas verdaades juntas. Los amantes del beisbol vemos con beneplacito tu regreso. Saludos

Ayyyy Rey!!!! cómo sufro a diario las abominables omisiones de la prensa cubana, ya sea escrita, radial o televisiva sobre nuestros peloteros cubanos de grandes ligas que tan alto están poniendo el nombre de Cuba en la mejor pelota del mundo. Es increíble como en tan solo media hora de diferencia un programa deportivo latinoamericano como telesur es capaz de resaltar la actuación de nuestros peloteros cubanos con imágenes frescas de los juegos de MLB y posteriormente cuando cambiamos el canal para telerebelde y sintonizamos Meridiano deportivo (el cual me encanta) nos damos cuenta de que esos presentadores nuestros son víctimas de una política deportiva experta en actos de mutilaciones a la hora de editar los resúmenes de la MLB para no pasar en imágenes la actuación de los cubanos, si los Mets ganan y Céspedes es clave en el resultado, no importa, sólo verás las conexiones de Curtis Granderson y Asdrúbal Cabrera, si los Cubs pasan a la serie divisional con 3 juegos salvados de Aroldis Chapman, no importa, veremos cómo editamos el resumen sin que salga el cayomabicero y si no se puede quitar, pues simple, damos la noticia y ponemos las fotos del sitio web de internet, triste, muy triste!!!!! este es mi tema preferido en cuanto a dolor deportivo se trate, pues lo sufro desde que soy niño, no sabes cuanto dolor me da ver ese Museo deportivo que radica en el estadio Calixto García y que de museo sólo tiene el nombre y las vitrinas, creo que los holguineros y cubanos que de verdad amamos nuestro pasatiempo nacional estaríamos orgullosos de volver a ver los uniformes, medallas y trofeos que antes se exhibían en nombres como el de Osvaldo Fernández, Albertico Hernández, doble campeón olímpico y orgullo de Gibara y Holguín, Juan Carlos Bruzón “la regadera de Buena Ventura”. El periodista Yassel Porto publicó hace unos día un excelente artículo en el blog swing completo que se titula ” Los otros que también fueron grandes (y en la isla no quieren recordar)” y creo que resume brillantemente lo que realmente este país debiera repensar para no seguir matando a nuestro gran y único beisbol cubano, por si alguien no lo ha podido leer, lo publicaré en otro comentario para que lo puedan disfrutar!!!! gracias!!!

Los otros que también fueron grandes (y en la isla no quieren recordar)
Por Yasel Porto

¿Quién duda que Chávez, Muñoz, Capiró, Casanova, “Cheíto”, Linares, Rogelio, Vinent, Víctor, Kindelán, Pacheco, Lazo y hasta Cepeda, sean hoy por hoy símbolos dentro del béisbol cubano, entre muchísimas figuras más que la afición ha identificado como ídolos, y que reciben un amplio reconocimiento popular y propagandístico? Creo que es bien justo y siempre se quedaría por debajo todo lo que se haga a partir de lo grandes que fueron.

Sin embargo, nadie, pero absolutamente nadie, deberá dudar jamás que antes de llegada la etapa de las Series Nacionales en 1962, e incluso ya instauradas las mismas, brillaron dentro y fuera de esta isla bateadores y lanzadores que en ocasiones podrían encabezar cualquier listado de los mejores de cualquier época, o simplemente, para evitar las siempre injustas comparaciones, estrellas con tanta luz como las que más brillaron en el llamado béisbol revolucionario.
Claro está, la palabra deber en ocasiones no termina cumpliendo su función, y se convierte la situación en un error que incluso en los tiempos actuales, aunque menos que antes, se sigue arrastrando lamentablemente.

Y no se trata en cuestión, de un error sencillo que en un juego de pelota es imperceptible, sino todo lo contrario, es una pifia bien relevante que sigue bajando el promedio defensivo de la palabra deber dentro del marco de nuestro pasatiempo nacional.

¿Alguien acaso puede negarme, que todos los beisbolistas que tuvieron actuaciones estelares en la etapa donde el béisbol profesional era el nivel superior en Cuba, no merezcan ser reconocidos como lo han sido los mejores de las Nacionales?

¿Quién me dice que me equivoco si afirmo que la labor de Adolfo Luque, José de la Caridad Méndez, Silvio García, Roberto Ortiz, “Willy” Miranda, Cristóbal Torriente, Luis Tiant Sr., Lázaro Salazar y Roberto Estalella, pero sobre todo, Orestes Miñoso, Tany Pérez, Tony Oliva, Luis Tiant Jr., “Mike” Cuéllar, Camilo Pascual, “Haitiano” González, Zoilo Versalles, Bert Campaneris o Tony Taylor, por citar solo varios nombres, no ha trascendido hasta nuestros tiempos en la afición y la prensa de la isla como merecen estas luminarias de todos los tiempos?

En estas dos últimas preguntas la respuesta sería la misma de forma irrebatible: NO.

Pero fíjense en dos detalles importantes.
El primero es que no incluí en el grupo inicial a Martín Dihigo y Conrado Marrero, porque ciertamente estos han sido un poco más dichosos en tal sentido, pero solo un poco, ya que del “Inmortal” se hace referencia a veces, y “El Premier” todavía está celebrando su centenario y solo se habló mucho el pasado 25 de abril cuando arribó a los cien años, un hecho que de más está decir todo lo que significa incluso a nivel mundial. La razón está en el hecho de que además de su grandeza, ellos se vincularon con el nuevo sistema beisbolero instaurado en 1961.

Y el segundo detalle es el otro grupo que cité hace par de párrafos. Si Luque y compañía reciben mención esporádicamente, por pertenecer a un béisbol que no fue el de las Nacionales, la situación de Miñoso y los que mencioné a seguidas es más crítica. La causa es sencilla: además de no ser miembros de la pelota amateur pura desde 1961, ellos siguieron jugando como profesionales cuando se erradicó el sistema rentado dentro de Cuba.

¿Qué más iban a hacer hombres que todavía estaban en plenitud de facultades para rendir y brillar en cualquier nivel, y que sabían que ya en Cuba no podrían jugar más, porque el amateurismo era solo para los que nunca había firmado como profesionales?

Aclaro en tal sentido, pues me documento e investigo para evitar equivocaciones graves, que el béisbol profesional se extirpó de la isla porque además de que había en Cuba un proceso socioeconómico, de constantes cambios, la Liga Cubana había quedado sin extranjeros y varios dueños y personas importantes económicamente hablando se habían marchado del país.

Además de eso, el Bloqueo de Estados Unidos sobre Cuba, bautizado como Embargo en el país que lo ha implementado, ya entraba en vigencia y el deporte no escapó en tal sentido. Primero se prohibió a los norteamericanos jugar en la isla, se quitó la franquicia de los Cuban Sugar Kings de La Habana, se eliminó la Serie del Caribe y luego se le daría un ultimátum a los cubanos que estaban en Estados Unidos de no regresar más a su país si querían seguir jugando en el sistema de Grandes Ligas.
Hubo muchos que se trasladaron a México y pudieron ir y virar a Cuba. Otros volvieron a su tierra retirándose definitivamente como atletas, y otro grupo, en el que aparecen Miñoso y compañía, optaron por mantenerse en Estados Unidos.

Fue la decisión de cada cual, y todas merecen el debido respeto porque nadie tendrá jamás la verdad absoluta ni que era lo correcto en un 100 %, a partir de la dinámica y hasta confusa situación que se vivía en aquellos tiempos.

Hoy casi todos los que tomaron la última determinación, han vuelto a Cuba a visitar a sus seres queridos y a volver a esas raíces de las que nunca se han despegado.

Yo soy un fiel defensor de todas las cosas positivas y favorables que permitió la Serie Nacional, que con lógicos defectos, tuvo un gran número de virtudes, entre ellas el desarrollo aún mayor de este deporte a lo largo de todo el país. De ahí saldrían decenas de peloteros que en otras circunstancias habrían mostrado sus potencialidades dentro y fuera de Cuba, y fuera no solo en los certámenes internacionales de rango medio y bajo.

No es justo negar todos los méritos de nuestro principal certamen deportivo, que vio su juego inaugural el 14 de enero de 1962. Pero muy injusto es también quitarle, o más bien, no darle a los que aquí no jugaron, la dimensión y promoción que ellos se ganaron con el mismo sacrificio y dedicación, que aquellos que deleitaron después cada estadio del país o que nos representaron a nivel de selección.
Qué frustrante es para alguien que ama el béisbol cubano de todas las épocas, encontrarse cientos de personas por la calle que ignoran que Tany Pérez es el único cubano miembro de Cooperstown por su actuación en las Grandes Ligas, o que Cuéllar logró el premio Cy Young en 1969, Zoilo el MVP en 1965, que Oliva fue tres veces líder de bateo en las Mayores con un premio de Novato del Año, y Tiant y Miñoso resultaron íconos de sus equipos y en general en la época que ellos jugaron.

Pero la responsabilidad no puede ser jamás para aquellos que humildemente desde hace 50 años van a un estadio, ven por la televisión, oyen por la radio o leen por la prensa.

Aunque hoy se han sentido un poquito más estos nombres en esporádicos momentos, no hay dudas que el balance entre ellos y los estelares del béisbol revolucionario es abismal, tan abismal que sigo pensando que más del 70 % de los que no alcanzaron a ver la Liga Profesional Cubana (feneció en 1961), ignoran casi por completo, o íntegramente, a la mayoría de los nombres que relacioné anteriormente.

Tany, Oliva, Tiant, y ninguno de los peloteros que actuaron después en las Ligas Mayores y caribeñas, no pusieron en alto el nombre de Cuba en ningún evento internacional, con Industriales, Pinar del Río u Oriente, pero fueron capaces de encumbrarse de manera individual, y nuestro país se vio representado con gran clase por figuras que además, lejos de renunciar, se sienten orgullosos de haber nacido en este país, al que aman como cubanos que indiscutiblemente son.

Personalmente, hace tiempo que intento revivir o más bien, hacer que nazca el sentimiento y conocimiento hacia todos aquellos que merecen ser reconocidos como grandes del béisbol cubano, porque los admiro y respeto como a esos que tanto hicieron en los clásicos cubanos desde los 60.
Ya no es hora de buscar a quien o quienes le cargamos el error de desvirtuar toda nuestra historia beisbolera hacia la Serie Nacional únicamente, olvidándose de mostrarle a cada una de las generaciones que no solo han existido peloteros extraordinarios dentro de ese campeonato.

Ahora es el momento de dejar de pensar en el error, y prepararnos para conectar por encima de .300 en cuestiones tan sencillas.

El béisbol cubano es uno solo, y mientras más se una, más orgullosos nos sentiremos de su historia y más inmensa y dorada será esta disciplina apasionada para la mayoría de los cubanos.

Es verdad que nuestro deporte no mejorará sus resultados o su presente por hablar más, o simplemente hablar de estas grandes figuras, pero no hacerlo como es debido nos hará seguir en ridícula deuda con la historia, con ellos y con nosotros mismos.

Reinaldo no sabe que existe un programa llamado Meridiano Deportivo ?¿

Sí, en un horario en el que la mayoría de la gente está o trabajando o lejos de un televisor. Me dieron la razón este domingo cuando no pasaron béisbol internacional para poner un match de la bundeslga de fútbol… realmente da asco.
Saludos
R

Quizás ya lo hayan leido, pero quiero compartir este link de un trabajo aparecido en el conocido espacio web de Daniel de Malas Swingcompleto.com:

http://www.swingcompleto.com/2016/10/cronicas-desde-cubaal-clasico-vamos-con.html

Es un excelente trabajo de Boris Luis Cabrera que da nueva voz a los que queremos ver un equipo Cuba en el Clásico con todos los que son y tienen que estar. Creo que es muy importante que nos unamos en esta batalla para que aquellos que deciden en el beisbol cubano en la isla entierren de una vez por todas el hacha de guerra y que acaben con su política discriminatoria hacia los jugadores cubanos en el extranjero y ya no me voy a referir solo al beisbol, que sea en todos los deportes.
Pudiera parecer ingenua esta lucha y de hecho lo es, tratandose de quién se trata y tratando con personal lleno de odio, resentimiento y venganza, que no admite más argumentos que los suyos ni otras decisiones que las que ellos imponen, que viven todavía en la guerra fría como bien menciona el artículo, que acuden una y otra vez al tema del bloqueo como justificación a todo y que necesitan del enfrentamiento como los seres humanos necesitamos del agua para sobrevivir.
Cada pedacito de Facebook, Twitter y cualquier red social puede servir para este debate, que se denuncie este tipo de comportamiento. Los deportistas cubanos en el extranjero no han puesto ninguna bomba, no han ametrallado ningún central azucarero ni han asesinado a gente inocente, tampoco han preparado ningún atentado ni traicionado a nadie. Si abandonaron una selección en plena competencia o despues de ella o lograron salir legalmente, lo hicieron porque no tenían otra forma de lograr sus proyectos e ilusiones personales o acaso ¿Se lo hubieran permitido de ellos haberlo solicitado en Cuba en otros tiempos? la respuesta es no, más bien le hubieran hecho la vida un yogourt con sanciones y sabe dios cuántas cosas más, hay ejemplos e historias de sobra como también habrá ejemplos de lo contrario y gente que navegó con más suerte.
Que se envien cartas a la dirección de las Grandes Ligas, a la Asociación de Jugadores de Grandes Ligas y a donde ustedes estimen pertinente enviar sus consideraciones sobre todo esto. Ya mi estimado amigo JOSE y yo lo hemos hecho y no vamos a parar, seguiremos denunciando esto hasta el mismo comienzo del Clásico. Por cierto agradecer al amigo Roy la publicación de nuestra carta en este espacio a tráves de un comentario, aunque fuera en inglés, la hicimos con las limitaciones que tenemos en ese idioma, pero con la mejor buena fe. ¡Que viva el beisbol cubano en dondequiera que se juegue y que vivan los deportistas cubanos! Un saludo a todos.

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