EDITADO: Holy Cow, Harry! Cubs won! Cubs WON!!! (+Reacciones)

Lo hicieron, los Cubs ganaron la World Series. (Foto: Rob Tringali/ MLB.com)
Lo hicieron, los Cubs ganaron la World Series. (Foto: Rob Tringali/ MLB.com)

Por Reynaldo Cruz y Cole McMahon

Hecha añicos ha quedado la maldición de Billy Goat: 108 años después de su último título de Serie Mundial, 71 años después de su última aparición en un Clásico de Otoño, los Chicago Cubs son los que levantarán el Trofeo del Comisionado en la temporada de 2016 de las Grandes Ligas. Ante 38,104 expectadores en el Progressive Field, se necesitaron 10 entradas para que una de las dos prolongadas sequías de título llegara a su fin.

Dexter Fowler, primer jugador en la historia en iniciar un Juego 7 de Serie Mundial con cuadrangular, puso delante a los del Lado Norte de Chicago, pero los Indians empataron las acciones con doble de Coco Crisp y cohete empujador de Carlos Santana en el final del tercer acto. En el cuarto, los Cubs trajeron dos más por sencillo de Kris Bryant, pelotazo a Anthony Rizzo, rolata de Ben Zobrist, elevado sacrificio de Addison Russell y doblete de Wilson Contreras. En el quinto, añadieron otro par por jonrón de Javier Báez y senillo de Rizzo.

Pero los Indians reaccionaron y fabricaron un par en la parte baja de esta entrada: luego de dos outs, Kyle Hendricks transfirió a Santana y fue sustituido por Jon Lester, Jason Kipnis pegó una rolata por el catcher, pero el sustituto David Ross tiró mal a primera y ambos hombres se pondrían en posición anotadora, y lograrían pisar el plato por wild pitch de Lester.

David Ross se impió puso el choque 6×3 con cuadrangular solitario en el último desafío de su carrera.

Lester cedería el box al cubano Aroldis Chapman con uno a bordo y dos outs en el octavo. El holguinero no pudo evitar que le empataran el choque por doble empujador de Brandon Guyer y jonrón de dos carreras de Rajai Davis.

En el décimo episodio, y luego de una demora por lluvia de 27 minutos, los Cubs anotaron par de veces empujados por doble de Ben Zobrist, el Jugador Más Valioso, y cohete de Jesús Montero. Un sencillo de Davis en la parte baja del décimo con dos outs luego de boleto y robo por indiferencia defensiva  puso el choque 8×7 e hizo saltar del box a Carl Edwards, sustituto de Chapman, pero Mike Montgomery puso fin a la rebelión de la Tribu, al partido, a la Serie Mundial, y a la Maldición de Billy Goat.

Harry Caray, anunciador de los Cubs por muchos años, puede ya descansar en paz, y todas las culpas que hubo en algún momento sobre Steve Bartman, por aquella pelota que arrebató del guante a Moisés Alou, han quedado disipadas. Joe Maddon ha pasado a la historia, y por segunda vez en este milenio, ha caído una maldición con un cubano en el bullpen, pues Euclides Rojas era el entrenador de bullpen de los Boston Red Sox en 2004.

El tiempo ha pasado, y el título en inglés no es más que un tributo y un agracedimiento al cantante Chuck Brodsky, quien escribió una canción epistolar a Harry Caray, contándole, sobre todo, de los tropiezos de los Cubbies luego del deceso del comentarista. Tal vez Chuck Brodsky, quien en la canción incluye la línea que da título a este comentario, escriba otra carta a Harry. Tal vez las tumbas en Chicago estén hoy llenas de periódicos con la primera plana victoriosa, o pelotas, o gorras azules con una “C” roja de bordes blancos, como mismo sucedió en Nueva Inglaterra luego de la Serie Mundial de 2004. Tal vez Ernie Banks sonría desde alguna parte, porque la última vez que los Cubs estuvieron en un Clásico de Otoño antes de esto, no había negros en la Gran Carpa. Tal vez Ken Burns decida hacer un undécimo inning de su serie fílmica Baseball. Tal vez esto es un sueño en el Norte de Chicago. Tal vez veamos el juego diferido en Cuba. Tal vez…

Las reacciones en Twitter no se hicieron esperar, Bob Segall, reportero investigador de WTHR-TV publicó en su cuenta de Twitter:

El Empire State Bulding asumió los colores de los Cubbies en las luces.

Anthony Rizzo, primera base de los Campeones Mundiales, agregó:

El cubano Jorge Soler también tuvo algo que decir:

Incluso el mismo Presidente Barack Obama, del Lado Sur de Chicago y fanático empedernido de los White Sox, felicitó a los Cubbies en un tweet:

Reacciones...
Reacciones…

Tal vez el sentimiento puede ser mejor descrito por el fanático a los Cleveland Indians, Cole McMahon, a quien conocí en SABR46 y quien ha estado compartiendo mensajes conmigo y con Chuck Hildebrandt, fanático a los Cubs, dueño de tickets para la temporada en el Wrigley Field y la persona que tuvo la idea de invitarme al evento:

Bill McMahon comenzó a seguir a los Cubs en 1946, un año luego de su último banderín. Era del Lado Sur de Chicago, pero también hijo de un matrimonio divorciado. Un tío lo llevó al Wrigley Field, y desde entonces se enganchó. Su trabajo consiste en enseñar lógica en la Universidad de Akron, pero sus noches están llenas de análisis sabermétricos de la larga y triste historia de los Cubs. Antes de tener televisión por cable, papá se snetaba en su auto al wçfrente de la casa tratando de escuchar WGN en medio de la estática. Hasta esta fecha, cuando una estación de radio pierde la señal, le digo: Hey, los Cubs están al aire.

Una vez en cada generación, apoyo a los Cubs en la post-temporada, porque las personas de 80 años merecen experimentar el ganar un campeonato. Parece correcto. Por solidaridad, apoyé a los Cubs en 1984 cuando Leon Durham dejó escapar una rolata entre sus piernas. Los apoyé en 2003 cuando los fans de los Cubs culparon a un fan por su derrota ante los Marlins, en vez de Dusty y Alex González.

Yo no apoyé a los Cubs este año, porque soy de Cleveland. Cleveland necesitaba esto. Cuando LeBron James, de Akron, llevó a los Cleveland Cavaliers al primer título de la ciudad en 52 años, eso estuvo por encima del deporte. Es un cliché, lo sé, pero eso pensó como la gente en la región se sentía respecto a ellos mismos. “Soy del Noroeste de Ohio, nada es regalado. Todo hay que ganárselo,” escribió LeBron al anunciar su regreso. Chicago no necesita esta victoria tanto como Cleveland.

Ambos equipos regresarán. Lo sé, hace falta tanta suerte como habilidad para llegar a un campeonato, pero estos son jóvenes equipos con excelentes líderes y más estrellas en camino, de la Lista de Lesionados hasta el sistema de granjas. Los Cubs tendrán lo suyo. Este es de la tierra. Cleveland es lo máximo.

Progressive Field, Cleveland
 2 de noviembre de 2016
 Equipo    1 2 3 4 5 6 7 8 9 10  C  H E
 Chicago   1 0 0 2 2 1 0 0 0 2   8 13 3
 Cleveland 0 0 1 0 2 0 0 3 0 1   7 11 1
 Ganador: Aroldis Chapman (1–0) Perdedor: Bryan Shaw (0–1) Salvado: Mike Montgomery (1)
 Jonrones:
 CHC: Dexter Fowler (2), Javier Báez (1), David Ross (1)
 CLE: Rajai Davis (1)
 Asistencia: 38,104

 

3 thoughts on “EDITADO: Holy Cow, Harry! Cubs won! Cubs WON!!! (+Reacciones)

  1. Hay un error en el recuento del juego, quien estaba lanzando por los Cachorros en el final de la décima entrada cuando Davis dio su hit que colocó a los Indios a una del empate, no era Chapman sino Carl Edwards Jr quien había reemplazado al cubano y había iniciado esa décima entrada.

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