22 Cosas que Cuba y la MLB deben hacer en torno a un acuerdo

El sueño de muchos: Peloteros cubanos y norteamericanos jugando juntos. (Foto: Reynaldo Cruz/ Archivo de UB)

Diecisiete peloteros cubanos estuvieron en los rosters de 25 para el día de apertura de 2018 entre todos los 30 equipos de la MLB. La cifra ubicó a Cuba en el cuarto puesto entre los países extranjeros con presencia en las Mayores, y aunque el número no es malo, no podemos negar que podría ser mucho mejor. La política de ambos países ha impedido que los peloteros cubanos lleguen a las filas del Béisbol Organizado de manera normal y el estado actual de la situación ha hecho visiblemente imposible que ambos países lleguen a un entendimiento en este asunto.

Es obvio que si en algún punto la Federación Cubana de Béisbol y la Major League Baseball estuvieron cerca de llegar a un acuerdo, la Administración norteamericana actual encabezada por el Presidente Donald Trump ha llevado las negociaciones a una incertidumbre de Guerra Fría. Sin embargo, incluso en el reinado de Barack Obama, ciertas políticas como el Embargo/Bloqueo norteamericano a las restricciones de la OFAC mantuvieron a raya a los ejecutivos de la MLB en cuanto a un acercamiento al aparato beisbolero de la isla.

Hay algunas cosas — sin embargo — que ambas partes podrían hacer o intentar hacer incluso con el estado actual de las cosas — y estas a su vez llevarían a otras cosas. Al final, los afectados no son más que los peloteros cubanos y los fans del béisbol de ambos países: los cubanos perdiendo el talento sin remuneración y los norteamericanos recibiendo mercancía dañada, a veces con traumas severos y podríamos decir PTSD — no podemos olvidar que algunos jugadores sufren secuestros y amenazas.

Tenemos la intención de enumerar algunas de esas cosas con la esperanza de que alguien a ambos lados escuche y ejecute. El estado actual de las cosas no beneficia en nada a ninguno de los dos países en términos de béisbol.

1. El béisbol Cubano debe crear un sindicato de peloteros: Con un sindicato o asociación de jugadores, los peloteros se sentirán totalmente representados cuando se trate de negociaciones contractuales ya sea con el Béisbol Organizado o con cualquier otra liga del mundo. Una vez que esté funcionando, la MLB sentirá más confianza de que la Federación Cubana de Béisbol se preocupa por el bienestar de los peloteros. Este sindicato supervisará que no se cometan injusticias contra los peloteros — vean a Michel Enríquez y al incidente involucrando su injusta suspensión antes del inicio de la última Serie Nacional — no se cometan o repitan.

2. La MLB tiene que pedir al Departamento de Estado y a la OFAC una excepción respecto a las leyes para los peloteros: Las leyes actuales impiden que los peloteros cubanos rubriquen un contrato en la Major League Baseball y que regresen a Cuba para gastar allí su dinero. Sin embargo, tales leyes tienen a marchitarse y desaparecer cuando el dinero de los contribuyentes norteamericanos venga a Cuba para ayudar a los que quieren provocar un cambio en el régimen de la nación. Si ellos pueden ganar dinero viviendo en Cuba, ¿por qué no los peloteros? Al final, el dinero que es enviado a Cuba para pagar a esos grupos — incluyendo a algunos medios de prensa libre — termina en las arcas del gobierno, porque ellos — justo como los peloteros — viven y compran las cosas en Cuba.

3. La Federación Cubana de Béisbol tendrá privilegios limitados de agente: Es bien sabido que la Federación Cubana de Béisbol es el agente actual de todos los peloteros Cubanos que firman un contrato con su bendición. Sin embargo, representan muy mal los intereses de esos peloteros, y en ocasiones no les han dado participación en las negociaciones. Esto se evidenció durante la saga de Yulieski Gurriel con los Yokohama DeNA BayStars, lo cual llevó a que se cerrara su contrato y el de su hermano. Los jugadores deberán estar siempre presentes en las discusiones con los clubes de MLB (o cualquier otro circuito) y serán ellos los que tengan la decisión final. Igualmente, la Federación deberá tener los derechos de representar a los jugadores solamente por cinco años; luego de ello, el jugador podrá encontrar otro representante si lo considera pertinente. Por otro lado, Cuba necesitará fondos para desarrollar el béisbol a nivel de la base y también mejorar los terrenos. Con la situación económica actual en la Isla es básicamente imposible para ellos reconstruir la gloria del béisbol cubano, y tienen una desesperada necesidad de una entrada de dinero.

4. La liga cubana debe ser profesional: Debe haber una liga profesional en Cuba y teniendo en cuenta el talento disponible en estos momentos, no podrá haber más de cinco equipos. La estructura y la ubicación de tales clubes es otra historia, pero si somos realistas, no todas las provincias en Cuba tienen un terreno en el que valga la pena tener jugadores de calidad, arriesgándose a sufrir lesiones en terrenos de baja categoría o estando completamente incómodos en vestidores o instalaciones de mala calidad. la liga brindará suficiente calidad de juego para los hombres que se desempeñen en ella, dejándoles más preparados para las competiciones internacionales o los fichajes en el extranjero.

5. La Serie Nacional Cubana debe continuar como evento amateur: ¿De dónde vendrá el talento? La Serie Nacional tiene un gran defecto, y es que muchos de los jugadores que se desempeñan en ligas extranjeras con la bendición del INDER tienen el derecho — y a vece la obligación — de volver y jugar. Con una liga profesional en Cuba y un circuito amateur paralelo, el talento seguirá fluyendo y muchos jugadores serán fichados de manera continua. Hay algo a tomar en cuenta: un vez que se levante la prohibición en el Béisbol Organizado, la MLB no será la única liga que ponga su mirada en los peloteros cubanos.

6. El béisbol Cubano deberá tener patrocinadores e inversión o propiedad extranjera: La situación actual del país no permite que muchas de estas cosas se logren. Los equipos necesitan tener patrocinadores para poder pagar un buen salario para los peloteros y tener uniformes tractivos que atraigan a más personas al terreno. Las inversiones permitirán mejorar toda la infraestructura beisbolera, la cual está en una desesperada necesidad de algo de renovación. Le propiedad extranjera de algunos equipos también traerá mucho del necesario dinero y evitará que el Estado mantenga la liga con dinero de sus arcas.

7. Los parques beisboleros cubanos deberán ser remodelados: El sistema de asientos de todos los estadios cubanos tiene problemas para atraer a los fans y a los turistas. Las gradas de concreto en muchos de los casos no brindan la comodidad necesaria como para recibir a los fans extranjeros y cobrarles precios respetables. Igualmente, las pizarras brindan muy poca información, habrá en algún momento un solo jumbotron o pantalla gigante (en el Estadio Latinoamericano) en toda Cuba, apenas dos estadios tienen hitter’s eye (ojo de bateador) y algunos de ellos incluso tienen poca capacidad para las ciudades en las que están ubicados. Además, la calidad de los terrenos es mala en verdad comparada con la de terrenos norteamericanos e incluso algunos estadios en Latinoamérica, y esto tiene un impacto notable en el nivel de juego, al tiempo que hace que los jugadores corran el riesgo de lesionarse. Por otro lado, las concesiones y la venta de memorabilia y artículos coleccionables en los estadios debería ser una constante con el objetivo de fomentar más atracción hacia el juego y hacia los parques en sí. Con el dinero que se va a recaudar, podrían hacerse muchas cosas en los estadios.

8. La Liga Profesional Cubana debería estar afiliada al Béisbol Organizado: Cuba asiste a la Serie del Caribe en calidad de invitado, no como miembro pleno. Esto impide que los equipos ganen dinero y limita el estatus de Cuba, haciéndole imposible organizar una sede para el torneo, entre otras cosas. Al afiliarse al Béisbol Organizado, la Liga Profesional Cubana de Béisbol se beneficiaría no solo en términos de la Serie del Caribe, sino también permitiendo a los jugadores participar en las otras ligas invernales y la Liga Mexicana de Verano, lo cual daría muchas más oportunidades a los peloteros.

9. La MLB debe tener una ley de deserciones y tráfico humano: Tal vez el problema mayor que enfrentan la MLB y el béisbol cubano — y este es un asunto de interés común — es el tráfico humano. Cuando un pelotero cubano deserta o se va del país, se convierte en víctima de personas inescrupulosas que se aprovechan de ellos con el pretexto de “ayudarles” a llegar a las mayores. Por tanto, no puede haber un acuerdo mientras que la MLB no apruebe una ley que impida que los equipos del Béisbol Organizado firmen a los peloteros cubanos que haya desertado o haya sido objeto de actividades de tráfico humano tan pronto como se llegue al acuerdo. Los jugadores que están varados en la República Dominicana no caerían en esa categoría, pero mientras estén bajo el “cuidado” de los manejadores, no serán fichados. Esa sería la única forma de poner fin a esas actividades criminales que afectan al béisbol cubano y a la imagen de la Major League Baseball.

10. Cuba recibirá a los desertores: Muchos de los ya mencionados peloteros no firmarán u contrato en Grandes Ligas a menos que logren algo de visibilidad. Algunos ni siquiera están jugando béisbol y las condiciones para su desarrollo son bastante bajas — algunos terrenos podrían compararse con estos estadios municipales que tanto hemos criticado. Con el acuerdo, Cuba permitirá que los peloteros que deseen regresar para jugar en la Liga Profesional Cubana, fortaleciendo así el circuito, trayendo confianza a los jugadores hacia el sistema y haciéndoles además elegibles para firmar contratos con el Béisbol Organizado. Esto ayudará a descarrilar las actividades ilegales relacionadas con el tráfico humano. Debemos reconocer que la jefatura del Béisbol Cubano ha permitido que algunos jugadores que se han ido del país regresen y jueguen.

11. La Liga Cubana dará acogerá a extranjeros: Con el flujo de jugadores firmando y yéndose, el béisbol cubano podrá traer peloteros extranjeros a la liga, esto brindará diversidad y aumentará además el nivel de juego. Una vez que el circuito esté funcionando, muchos peloteros norteamericanos vendrán a Cuba a curtirse y a desarrollarse en la Liga Invernal. Mientras tanto, algunos jugadores asiáticos podrían usar a Cuba como plataforma para exhibir sus habilidades en un ambiente cercano a los Estados Unidos.

12. Habrá un Sistema de Emisión o Posteo (Posting System): Los jugadores que estén en el circuito profesional cubano serán elegibles para firmar con clubes de la MLB luego de cinco años en el torneo. Los que sean lo suficientemente atractivos para los equipos como para saltarse ese período entrarán en un Sistema de Posteo, similar al de Japón, pero con las particularidades de Cuba, de manera tal que los equipos que pierdan los servicios de esos jugadores reciban algo de compensación principalmente para firmar a un pelotero extranjero o a algún amateur de la Serie Nacional Cubana.

13. Desarrollo en la base de verdad: Una de las grandes conversaciones en Cuba es el béisbol en la base, el cual carga con las culpas de todos los problemas que acecen en el nivel más alto. Esta declaración es injusta, por en realidad, la Federación Cubana de Béisbol no maneja de manera adecuada las cosas en este nivel. Esto es un tema para un trabajo más grande, pero la mayoría de los equipos en los torneos provinciales de estas categorías no tienen uniformes, y los que sí lo tienen — en La Habana, por ejemplo — tienen que pagarlos los padres. Con los recursos ingresados por los acuerdos con la MLB, algunos de ellos deberían ser reubicados a los más jóvenes, y también a las escuelas — no solo de deportes, sino en general — de todas las categorías, incluida la universitaria. Eso atraerá a más personas a jugar y también aumentará la fuente de talento, pues hay siempre jugadores talentosos aún por descubrir, jugando en las sombras de las ligas de manigua o partidos informales.

14. El equipo Cubano tendrá restricciones de edad y liga: No es un secreto que uno de los más grandes errores que ha cometido Cuba a través de los años ha sido la pretensión de ganar cada juego posible, ya sea amistoso o no, que juegan con equipos foráneos, incluyendo torneos de bajo nivel como los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Esto ha llevado a jugadores de la liga principal de Cuba a participar en los Juegos Mundiales Universitarios, solamente por su edad, algo que dio a Cuba ventaja sobre los otros países. Estas restricciones para la escuadra nacional deberían hacerse con el objetivo de fomentar el desarrollo de otros niveles, y aunque al principio habrá resultados discretos, será beneficioso a largo plazo.

15. Los ligamayoristas cubanos jugarán en el Clásico Mundial de Béisbol: El gran problema con esto es que precisamente ambas partes — Cuba y la Major League Baseball — imponen restricciones en este aspecto. El Béisbol Cubana sostiene que es irrespetuoso hacia los jugadores que se han mantenido leales a su sistema, mientras que la MLB les impide representar a Cuba. con un acuerdo, ambas partes deberán admitir que será para el mejor interés de ambas partes y del WBC que los ligamayoristas cubanos estén en el Equipo Nacional de Cuba.

16. Cuba acogerá una Ronda del WBC y un Día de Apertura: Con la restauración de los estadios, Cuba estará en condiciones de acoger una Ronda del Clásico Mundial de Béisbol, al igual que una serie de Día de Apertura de la MLB, y apenas esto suceda, la MLB deberá hacerlo posible. Esto traerá a ligamayoristas a la isla del Caribe y también traerá una atracción extra en ambos eventos, al tiempo que permitirá que las personas en La Habana asistan a ambos eventos.

17. Habrá scouts y academias de la MLB en Cuba: La presencia de scouts amateurs (para la Serie Nacional) y de scouts profesionales (para la liga profesional) en los estadios del país permitirá que se fichen más jugadores. A la verdad, muchos peloteros están marginados en sus propios equipos en cuba debido a las preferencias de sus respectivos managers, y algunos de ellos podrían ser de interés para los clubes de la MLB, pues nadie tiene la verdad absoluta en términos de chequear y localizar talento, y los peloteros cubanos a veces tienen habilidades que pasan desapercibidas para los entrenadores cubanos. Con la liga amateur en su pleno esplendor, la MLB también tendría Academias de Béisbol en la isla con el objetivo de incrementar el desarrollo de los peloteros jóvenes que jueguen en la Serie Nacional. Tales academias funcionarían durante el receso de la Serie Nacional y podrían ser el umbral entre esta última y la Liga Profesional, a menos que los peloteros sean fichados directamente por un equipo de MLB y asignados a un club cubano en el Circuito Profesional.

18. Los ligamayoristas cubanos contribuirán con el béisbol cubano: Con el organismo rector del béisbol cubano recibiendo a los desertores de vuelta en la isla, habrá una oportunidad para que estos hombres contribuyan en el desarrollo del deporte en el país, al tiempo que podrían invertir en la acciones de los clubes profesionales. Mucho de ellos contribuirían con felicidad en el béisbol de la base al tiempo que se reunirían con los jóvenes y les enseñarían los trucos del béisbol en las mayores. También brindarían consejo a otros jugadores profesionales cuando estos estén a punto de rubricar contratos en la MLB.

19. Las estadísticas del béisbol cubano deberían ser más universales y el sitio del béisbol cubano debería ser modernizado: Hay una falta de información respecto al béisbol cubano y sus estadísticas. El sitio oficial de la Federación Cubana de Béisbol es una ofensa a todos los sitios serios y fans del béisbol de todo el mundo. Hay una enorme brecha en cuanto a la disponibilidad del béisbol cubano, y la Federación Cubana de Béisbol los posee y los usa según entiende, mientras el Béisbol Organizado, los capitalistas que cobran por todo, ha publicado al menos las estadísticas más básicas de manera tal que muchos sitios diferentes (ESPN, Baseball Reference, Sports Illustrated, y otros) además de MLB.com las tengan y las divulguen.

20. El béisbol cubano debería ser más nacional y menos político: Una de las razones por las que se cerró el Salón de la Fama del Béisbol Cubano fue precisamente el hecho de que alguien como Antonio Pacheco era elegible ante los ojos de los votantes, pero inelegible ante los de los mandamases. Con Pacheco y otros desertores como Orlando Hernández en un estado de inelegibilidad, es imposible que las personas crean en la credibilidad del Salón de la Fama. Esto se aplica a otras esferas del béisbol: la política — cualquiera que esta sea — no ha hecho otra cosa a lo largo de la historia que dividir, iniciar guerras, crear caos y traer tristeza. Es imposible ser objetivo cuando hay prejuicio, y el prejuicio político es uno de los peores. Lo que es más importante: muchos jugadores que se han ido se sentirán más cómodos y dispuestos a contribuir con el desarrollo del béisbol en la nación, principalmente porque la razón de su partida nunca fue política.

21. La MLB y Cuba deberían permitir un tercero como observador: Con la historia de desconfianza entre ambas naciones en más de medio siglo de confrontaciones, es muy importante que tanto la MLB como Cuba se sientan cómodos con las decisiones que están tomando y con el hecho de que no estén siendo traicionados el uno por el otro y que el pacto está siendo honrado. Por tanto, debe involucrarse una tercera parte como observador para asegurarse de que los clubes de la MLB no estén haciendo acuerdos por debajo del tapete con los peloteros cubanos y que el dinero recibido por el béisbol cubano está siendo usado para su infraestructura y el desarrollo de la base. Esto facilitaría las cosas y tal observador podría actuar como mediador en cierto punto en medio de potenciales negociaciones. Los japoneses o los holandeses parecen ser los más adecuados para cumplir con este rol, pues ambos tienen buenas relaciones comerciales y beisboleras con ambos países.

¿Los Sugar Kings? (Foto: Reynaldo Cruz/ UB)

22. Cuba tendrá una franquicia de MLB: Los Sugar Kings hace tiempo que no están, y cualquier intento de traerlos de vuelta chocará con varios problemas, ya sea legales o simbólicos, pues Cuba ya no es un país que pueda alardear de tener el título de Reyes del Azúcar. No obstante, con un acuerdo entre el béisbol cubano y la MLB, una franquicia en La Habana, tan cerca de Miami y Tampa, no es una idea loca. Al final, los equipos en los Estados Unidos tienen que volar distancias más largas para hacer frente a un rival de división que la que tendrían que viajar para jugar en Cuba. Esto podría ser el pináculo del acuerdo entre Cuba y la MLB, y por supuesto, la guinda en el pastel para los fans.

Ahora, ¿será algo de esto posible? Con las tensas confrontaciones que han tenido lugar en los últimos meses, parece ser EXTREMADAMENTE difícil lograr algo como un acuerdo entre Cuba y la Major League Baseball, cuando cosas más simples no se han resuelto. Todos tenemos derecho a soñar, y creo que la mayoría de las personas en ambos países quisiera ver a cubanos y norteamericanos jugando juntos en las Grandes Ligas o en Cuba… al final, y con un poco de mente abierta de ambas partes, es posible.

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